No están a la orden
La tropa no entiende al general

Viendo a Soriano jugando a la guerra parece que no está feliz.
¿A qué juega el Almería? no lo sabe nadie. El único que ha puesto el dedo en la llaga ha sido el entrenador del Elche que calificó a los rojiblancos como un equipo que llevaba el partido al terreno de la ‘locura’ para sacar renta de su velocidad. Llegó a calificar al equipo de Soriano como un equipo “un tanto anárquico con cuatro muy buenos arriba”.
Pero a lo que vamos señores. No aprenden. Soriano, el general, se ha encontrado con una tropa que no le sigue y no refleja en el campo de batalla lo que les explica.
El equipo fuera de casa presenta un encefalograma plano preocupante y lleva el entrenador aragonés 17 partidos de esta y 4 de la pasada temporada sin corregir.
Uno viendo el panorama se pregunta ¿qué hacen? pero da igual. En Almería no existe presión alguna y aceptamos todo por el amor a unos colores. Hay amores que matan.
Confieso que esperaba un Soriano más militar pero tengo la sensación que está muy unido a la tropa. Se siente uno más de ellos y esto no puede ser. Manda el general y la tropa obedece.
Por no ponerlo de jefe prefiero el símil militar. En el ejército los mandos toman las decisiones y la tropa cumple con lo mandado. Un general mantiene siempre las distancias. Hay respeto hacia él. Obediencia siempre.
El paso de jugador a entrenador no es fácil. Ya decía Oliva el domingo en Carrusel Deportivo que: “se puede ser un buen futbolista pero esto no te garantiza que seas buen entrenador”.
Si Soriano no sube el escalón. Si no aplica mano dura. Si no impone su modelo: estamos apañaos.
Ya dijo que “yo no soy un policía”, ni falta que hace, pero que tome el mando con firmeza. Que de órdenes con energía y enseñe los dientes llegado el caso.
No estoy pidiendo que los lleve a la guerra (ya lo hizo Sergi en Asturias) pero que sean buenos soldados los jugadores y Soriano siga siendo para todos un general y no un cabo de cuartel.