Los tres mejores de la PAU en Almería: entre la física, las matemáticas y la tecnología
Los alumnos modelo de la provincia almeriense explican su método de estudio y sus planes de futuro

Carlos Pérez Suárez, alumno del IES Murgi de El Ejido; Álvaro Águila Asensio, del colegio Stella Maris; y Alex Robert Chiriac Manda, del IES Sabinar de Roquetas de Mar.
Los tres mejores expedientes de la PAU en Almería comparten un dato: todos son chicos, todos quieren dedicarse a carreras de ciencias y todos aseguran que su éxito no se basa en estudiar sin parar, sino en la organización, la constancia y la tranquilidad durante el curso. Su forma de pensar desmonta mitos sobre cómo llegar a ser un "cerebrito": no son los que más estudian, sino los que estudian mejor.
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Carlos, mejor nota de la PAU
Carlos Pérez Suárez es un ejidense que ha sacado un 13,884 en la Prueba de Acceso a la Universidad. Aunque no esperaba liderar el podio de la UAL, sí confiaba en lograr una buena calificación.
Estudiante de saxofón en el conservatorio, su rutina demuestra que su éxito no puede explicarse por largas jornadas de estudio ininterrumpido: la exigencia de la formación musical le impide ese ritmo. En su caso, la clave está, reconoce, en la organización y en una actitud positiva ante el examen: "Si vas pensando que te va a salir bien, seguramente te salga bien", resume.

Carlos durante una audición de saxofón en el conservatorio.
En su futuro más inminente, pretende seguir estudiando para sacarse el C1 de inglés: "Tengo pensado no parar este verano, porque si no me aburro", asegura a LA VOZ. A partir de septiembre, el joven planea mudarse a Granada, donde optará por estudiar el doble grado de Ingeniería Informática y Matemáticas, al igual que sus dos compañeros de ránking, que también quieren dedicarse a carreras de ciencias.
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Carlos, la mejor nota de la PAU en Almería: del conservatorio a un 13,884 en Selectividad
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Álvaro, el único de la capital
Su 13,800 ha sido la segunda mejor calificación de la PAU 2026 en Almería. Alumno del colegio Stella Maris, en Almería, Álvaro Águila Asensio quiere hacer Física en la UAL, algo que no deja de ser irónico, teniendo en cuenta que precisamente el examen que le ha llevado hasta ahí es el formato que más respeto le generaba. Reconoce que no esperaba un resultado tan alto y que el momento de ver la nota fue más de desconcierto que de euforia: "No me esperaba tanto", resume.
Más allá del resultado, Álvaro insiste en desmontar uno de los grandes mitos del examen: también él dice que no todo depende de pasar horas y horas estudiando. Para él, la clave está en la disciplina, la organización y en adaptar el método a cada persona. "No hace falta un método de 12 horas, tienes que adaptarlo a tu situación", explica.

UCO
Con una vocación clara por la enseñanza, también se plantea dedicar su futuro a la docencia: "Me gustaría vivir de la enseñanza y trasladar a la gente mi vocación". Y mientras asimila su nota, ya piensa en lo que viene: un verano en el que, como Carlos, reconoce que no parará quieto.
Álex, una mente segura de sí misma
Álex Robert Chiriac Manda, del IES Sabinar de Roquetas de Mar, ha obtenido un 13,745 en la PAU de este año, una nota que le sitúa como el tercer mejor expediente de la provincia de Almería. Con los pies en el suelo y una tranquilidad que ha mantenido durante todo el proceso, asegura que el resultado no se construye en las semanas previas al examen, sino a lo largo de todo el Bachillerato: "La nota la empiezas a sacar desde primero. Todo cuenta al final", confirma.
En su caso, no ha seguido un plan rígido ni un calendario cerrado de estudio, sino un método más flexible, adaptándose a cada momento. "Yo iba improvisando un poco, no me hice ningún planning", matiza.

Estudiantes durante la PAU.
Con la vista puesta en el grado de Matemáticas en la Universidad de Almería, también se plantea la enseñanza como posible futuro profesional, una vocación que ya asoma en sus palabras "Siempre me ha gustado la idea de ser profesor y de ayudar a los demás". Ante quienes no han logrado la nota esperada, lanza un mensaje claro de tranquilidad: "No os desmotivéis, no es el final. Hay segundas oportunidades", concluye.