La Voz de Almeria

Universidad de Almería

Un estudio identifica las áreas de más calor nocturno de Andalucía y sus recursos energéticos para combatirlo

La investigación ha sido realizada por científicos de la UAL y de la University of Michigan

Juan Miguel Requena Mullor, del Grupo de Investigación RNM933 - Sostenibilidad, Resiliencia y Gobernanza de Sistemas Socio-Ecológicos de la UAL

Juan Miguel Requena Mullor, del Grupo de Investigación RNM933 - Sostenibilidad, Resiliencia y Gobernanza de Sistemas Socio-Ecológicos de la UALLa Voz

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El aumento de las temperaturas nocturnas se ha convertido en uno de los efectos más preocupantes del cambio climático, afectando de manera directa a regiones mediterráneas como Andalucía. Las denominadas “noches tropicales"-aquellas en las que el termómetro no desciende de los 20 °C- dificultan notablemente el descanso, incrementan el malestar térmico de la población y disparan de forma inmediata el consumo de energía eléctrica debido al uso de sistemas de aire acondicionado.

Ante este importante reto para la planificación energética y el diseño de las ciudades, un nuevo estudio coliderado por Juan Miguel Requena Mullor, del Grupo de Investigación RNM933 - Sostenibilidad, Resiliencia y Gobernanza de Sistemas Socio-Ecológicos de la UAL, e investigadores de la Universidad de Michigan, aporta una perspectiva innovadora que vincula este problema ambiental con el potencial de las energías renovables locales. El trabajo ha sido publicado bajo el título 'Linking problems with solutions: Biomass waste is where most needed to mitigate energy demand during tropical nights' en la revista ISPRS Journal of Photogrammetry and Remote Sensing, una de las publicaciones líderes a nivel mundial en su área.

La investigación partió de una hipótesis clave: evaluar si las zonas donde el calor nocturno se intensifica antes coinciden geográficamente con territorios capaces de generar residuos de biomasa a partir de su actividad económica. Para comprobarlo, los científicos utilizaron información satelital de alta resolución y avanzados modelos estadísticos que han permitido cartografiar las áreas con mayor exposición al calor nocturno en Andalucía.

Los resultados evidencian que las noches tropicales irrumpen de manera más temprana en las zonas costeras y en los grandes núcleos urbanos. Por el contrario, aquellos espacios que cuentan con mayor cobertura de vegetación o con la presencia de masas de agua logran retrasar la aparición de estas altas temperaturas.

Biomasa residual: una solución local y sostenible

La principal novedad del estudio radica en que han descubierto una coincidencia espacial idónea: muchas de las zonas pobladas con mayor riesgo de sufrir calor nocturno —y que, por tanto, registrarán una mayor demanda de refrigeración— coinciden con áreas que tienen un alto potencial de producción de residuos de biomasa. Esta biomasa está constituida por restos procedentes de actividades agrícolas, forestales, ganaderas, urbanas o industriales que pueden ser aprovechados de forma limpia para producir energía.

La idea de partida era conectar el problema con la solución. Si los territorios que más energía van a necesitar para combatir el calor son también los que generan estos residuos, se abre una oportunidad única para diseñar estrategias energéticas eficientes, disminuyendo la dependencia de combustibles fósiles no renovables y optimizando los recursos de la propia región. A corto plazo, las conclusiones de este estudio ofrecen una guía precisa para que los municipios identifiquen qué poblaciones están expuestas a una aparición más temprana de las noches tropicales. Esto facilitará la adopción de medidas de adaptación urgentes, tales como la creación y mejora de espacios verdes o la protección de entornos con agua para amortiguar las temperaturas.

A medio y largo plazo, este enfoque se convierte en una herramienta estratégica de gran utilidad para las administraciones públicas y los responsables de la planificación urbana y energética. Al cruzar datos territoriales y satelitales, las instituciones podrán anticipar los picos de demanda eléctrica y promover el desarrollo de soluciones basadas en la biomasa local. Estas soluciones contribuirían, además, a diversificar la oferta renovable, aliviando la presión creciente que la fotovoltaica está imponiendo sobre el sur de España en los últimos años. En definitiva, una fórmula científica que ayuda a avanzar hacia ciudades andaluzas mucho más eficientes, adaptadas al cambio climático y resilientes frente a los episodios de calor extremo.

tracking