La UAL desiste, de momento, de levantar la residencia universitaria
La UAL desiste, de momento, de levantar la residencia universitaria
La crisis económica se ha llevado por delante la intención que durante años ha tenido la Universidad de Almería de construir y poner en marcha una residencia de estudiantes, y es que la mala situación económica ha hecho que no haya empresas interesadas en levantar y gestionar un proyecto tan importante y que requiere tanta inversión como éste.
Según explican desde la institución universitaria, el hecho de que actualmente sea un proyecto prescindible, no implica que se vaya a dejar en el olvido sino que, quedará para una mejor coyuntura económica en la que sea más factible el encontrar empresas que estén dispuestas a arriesgar capital para recuperarlo a medio o largo plazo.
Cabe recordar que la Universidad cuenta con la cesión de un solar de 2.183 metros cuadrados firmada en el mes de diciembre de 2009 con el Ayuntamiento de Almería para levantar allí este edificio, una rúbrica que parecía cerrar un proceso de más de quince años de dimes y diretes entre ambas instituciones para levantar un centro de este tipo. Esta cesión contaba con una duración de cinco años, y tendría que devolverse al ente municipal en el caso de que en este tiempo la institución académica no hubiera conseguido levantar el edificio.
De momento ya van camino de dos años de titularidad y las previsiones de futuro no parecen muy halagüeñas, por lo que desde la propia UAL se estudia la posibilidad de poder pedir una prórroga para la realización del proyecto en cuestión.
Lo que se quiere dejar claro desde la Universidad es que “en ningún caso se ha perdido el interés sobre la residencia” sino que “la crisis ha chocado de forma directa con la iniciativa”.
Tanto es así, que ni la opción que se barajaba de que fuera la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA) la que construyera el edificio a través de una encomienda de gestión realizada por valor de siete millones de euros, pudo salir adelante ya que los problemas económicos también llegaban a este organismo público.
La intención era que la empresa pública realizara la obra y después valorar si se podía sacar a concurso para que fuera una empresa externa la que se encargara de ella, que fue la idea inicial, pero a principio del curso 2010-2011, el rector de la UAL, Pedro Molina, dejaba entrever la posibilidad de que se tratara de una residencia ‘protegida’, es decir, con gestión pública de forma que fuera más barata para los estudiantes.
Lo que queda aún por saber es si finalmente desde el Ayuntamiento de Almería se llevará a cabo la propuesta anunciada de invitar a la Universidad a cambiar el suelo que tiene actualmente bajo su titularidad por otro en el Casco Histórico, con el objetivo de poder llevar el ambiente universitario a esta zona de la ciudad. De momento, esta propuesta no se ha presentado al rector, Pedro Molina, y así lo confirman ambas partes implicadas.
Lo único cierto de momento, es que el proyecto con el que contaba la UAL comprendía 117 habitaciones, el 80 por ciento individuales y el resto, dobles. El edificio se dividiría en dos módulos. El primero de ellos estaría compuesto por una planta baja y seis pisos, mientras que la altura del segundo sería de tres pisos.
El borrador del proyecto situaba una piscina a la altura de la primera planta, un jardín a la altura de la planta baja, además de salas de reuniones, un comedor, biblioteca, cafetería y aparcamientos.
La verdad es que los estudios realizados por la Universidad de Almería siempre han ratificado la existencia de interés por parte del alumnado para poder contar con este tipo de infraestructura ya que, no existe ninguna en la ciudad y son muchos los que optan por vivir en pisos ante esta ausencia.