El despertar de la sanidad en Almería
En 1950 empezó a funcionar en la Carretera de Ronda el Instituto Provincial de Higiene con modernos servicios

El Instituto Provincial de Higiene en los años 50. Estaba situado en la Carretera de Ronda junto a la Escuela de Mandos de Falange.
Cuando terminó la guerra civil todo estaba por hacer en una ciudad vencida, cautiva y desarmada donde la pobreza era mayoría. Faltaba trabajo, faltaban viviendas, faltaba comida y faltaba salud. Los problemas sanitarios eran tan graves que había barrios heridos de tracoma y ceguera y rincones donde no llegaba el agua ni tampoco la luz. La tuberculosis había aprovechado las penurias que dejaron los tres años de guerra para hacer estragos en la población sin respetar edades sin que hubiera medios suficientes para al menos paliar sus graves efectos.
Una de las primeras medidas que pusieron en marcha las nuevas autoridades de la sanidad almeriense fue presionar a Madrid para que Almería tuviera cuanto antes un sanatorio antituberculoso con las instalaciones y los medios adecuados. El lugar elegido fue frente a la estación del ferrocarril, el hermoso chalet de la familia Batlles. Si durante la guerra, el edificio ya había sido utilizado como casa de acogida, en la posguerra volvió a convertirse en un escenario humanitario al transformarse en el Preventorio Infantil del Niño Jesús. Sus instalaciones fueron cedidas en régimen de arrendamiento al Patronato Antituberculoso, que en 1944 levantó una nave con galerías y dependencias para alojar a los niños amenazados por el hambre y por la tuberculosis.
El Preventorio fue una bendición para la ciudad, pero insuficiente para poder abordar los problemas sanitarios que la golpeaban. Con el Hospital Provincial y con la Casa de Socorro no era suficiente para una población que empezaba a crecer debido al flujo migratorio que llegaba desde la provincia.
En septiembre de 1945 dieron comienzo las obras para levantar un edificio que iría destinado a acoger el Instituto Provincial de Higiene. El lugar elegido fue la Carretera de Ronda y los trabajos se prolongaron durante cinco años debido a los continuos parones por la falta de liquidez económica. Por fin, en 1950, empezó a funcionar con sus modernos servicios de odontología, oftalmología y otorrinolaringología. Además, el nuevo centro puso en marcha el servicio de hematología y hemoterapia que no existía en Almería, así como una sala dedicada exclusivamente al diagnóstico y estudio de las enfermedades venéreas. Durante unos años, se obligó a las mujeres que ejercían la prostitución a tener que pasar todos los jueves un reconocimiento en el Instituto Provincial de Higiene. Ese día, a primera hora, la ciudad se quedaba sin coches de caballos, que cargados de mujeres de la vida subían en procesión hasta la Carretera de Ronda.
Si la sanidad pública estaba gestándose, la privada apenas existía, salvo la excepción del sanatorio que el doctor Domingo Artés instaló en el malecón de la Rambla. Cuando se inauguró, a comienzos del año 1949, se decía en Almería que el doctor Artés había abierto un sanatorio a todo confort en el que se había dejado los ahorros que había ido acumulando a lo largo de veinte años de profesión.
El nuevo centro, con los últimos adelantos técnicos, permitió que muchos almerienses que tenían que desplazarse a Granada para operarse de una hernia o de una úlcera de estómago, se quedaran en Almería en manos del equipo del doctor Artés. El sanatorio fue maternidad y hospital de moda por el que pasaron la mayoría de los casos de apendicitis que se dieron en la ciudad en aquella época.
En aquellos años en los que se fue forjando la sanidad moderna se inauguró la policlínica-sanatorio del 18 de Julio, que empezó con cerca de cinco mil beneficiarios adscritos al seguro obligatorio: mil ochocientos afiliados pertenecían a Renfe, trescientos al puerto y más de mil al entonces llamado sector libre.
Se empezó a levantar la residencia para el seguro de Enfermedad de la Bola Azul, se construyó un pabellón para infecciosos en el Hospital y se habilitaron dispensarios con servicios de asistencia médica por los barrios más necesitados de Almería.