La Policía intensifica la búsqueda del asesino de José Antonio Santiago y sus compañeros insisten: "Antoñele estaba nervioso"
El subdelegado del Gobierno de España en Almería confirma que, tres días después, aún no hay ningún detenido

La sangre era visible horas después del asesinato de José Antonio Santiago Santiago.
La incertidumbra continúa acerca de qué ocurrió la madrugada del pasado miércoles a las puertas del Punto Limpio de la capital almeriense, donde fue asesinado de dos disparos de arma de fuego José Antonio Santiago Santiago.
Ya han pasado prácticamente tres días desde que se cometió el crimen y, por el momento, no hay ninguna persona detenida por su implicación en los hechos. Así lo ha confirmado esta mañana el subdelegado del Gobierno de España en Almería, José María Martín, quien ha remarcado que la Policía Nacional ha intensificado las labores de investigación para esclarecer los motivos que hay detrás del asesinato a tiros del trabajo del servicio municipal de limpieza.
"La actuación policial se desarrolla desde el primer minuto, pero no se han practicado detenciones en relación con este crimen", ha apuntado Martín, quien ha explicado que las pesquisas se centran ahora en actuaciones de carácter testifical y la recopilación de pruebas físicas para esclarecer las circunstancias del homicidio y localizar a sus responsables.
Los compañeros de trabajo
Fue el pasado miércoles, alrededor de las 05:30 horas, cuando dos disparos en la cabeza acabaron con la vida de José Antonio Santiago Santiago, quien, poco después, se conocería que era el hermano, y el único familiar residente en Almería, de Juana Santiago, una de las tres personas condenadas a 23 años de prisión por matar a la niña de siete años Montse Fajardo.
Unos hechos que, aunque no se ha hecho oficial que guarden relación, sí están en boca de algunos de sus compañeros de trabajo, quienes ya aseguraban a LA VOZ tan solo unas horas después que el finado habría recibido amenazas para desvelar dónde estaba su hermana, que salió de prisión hace alrededor de dos meses.
Unos hechos que confirma F., un trabajador del servicio de recogida de residuos de la capital y que compartió años de trabajo con el fallecido. "A 'Antoñele', como le decíamos en el trabajo, se comentaba entre los compañeros que se le veía nervioso porque decía que se sentía amenazado", señala en declaraciones a este periódico.
Y es que su hermana, quien junto con otras dos personas fue condenada por rociar con ácido y matar a puñaladas a la pequeña Montse, había salido de prisión hace unos dos meses, tras cumplir 23 años de condena, y José Antonio Santiago era el único familiar de esta que residía en Almería y podía disponer de información acerca del paradero de su hermana.
Pero oficialmente no hay confirmación de que ambos hechos guarden relación e incluso el padre de Montse, Paco Fajardo, afirmó ayer en la televisión pública andaluza que su familia "no" tenía nada que ver con la muerte de José Antonio, quien fue asesinado tras terminar su turno de trabajo y cuando se disponía a montarse en su vehículo, un Kia Sportage de color blanco, en el aparcamiento del Punto Limpio del Sector 20.