"Si hubiéramos dejado morir a los gatos, estaríamos vivos los dos": sobrevive al incendio de Bédar dentro de un coche
La fallecida Annette Kilgore mostró en la cadena británica Channel 4 su casa de piedra de Bédar, en el programa A Place in the Sun

Malcolm Timbrell y su mujer, Annette Kilgore, en el programa de Channel 4 'A Place in the Sun', donde mostraron su casa en Bédar.
Una de las historias más devastadoras que deja el incendio de Los Gallardos y Bédar es la de Annette Kilgore, una británica de 69 años que falleció junto a otros vecinos de Bédar cuando intentaba escapar de las llamas el pasado jueves. Tal y como cuenta ahora su viudo, que ha sobrevivido a la catástrofe, su muerte podría haberse evitado.
"Si hubiéramos hecho lo sensato y hubiéramos dejado morir a nuestros gatos, ambos estaríamos vivos. Pero cuando tienes animales, no piensas así", se lamenta Malcolm Timbrell, de 70 años, en una reciente entrevista concedida a la BBC.
Kilgore y Timbrell compraron hace años una propiedad de ensueño en Bédar. Era una especie de cabaña de piedra de la que llegaron a presumir en la televisión británica: fue en 'A Place in the Sun' un programa de Channel 4 especializado en la búsqueda de "la casa perfecta" ya sea en Reino Unido o en el extranjero, centrándose especialmente en zonas del sur de Europa, como es el caso de la casa de este matrimonio británico que ha quedado calcinada en su interior tras el incendio.
Annette falleció en la zona de El Curato en la que murieron Stanislas, belga; Ana, de Estados Unidos; y el marido de esta, Pedro, el geólogo español. Cuando las llamas se habían aproximado a este paraje, un diseminado de Bédar situado a más de 40 minutos a pie del pueblo, la pareja británica y sus vecinos intentaron escapar en sus coches.
Pero antes, intentaron salvar a Charlie y Lilly, sus gatos. Una vez que los dos estuvieron a salvo, Malcolm intentó regresar con los demás: "Mi esposa y otros siete amigos y vecinos, a pesar de mis gritos para evitar que lo hicieran, decidieron que la única manera segura era salir caminando", cuenta Malcolm a la BBC. "No tenían ninguna posibilidad", se lamenta ahora.
Sucesos
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Álvaro Hernández
Él se vio atrapado, ante el fuego. Entre la vida y la muerte. Y decidió hacer algo que terminó salvándole la vida: refugiarse en los coches que habían abandonado sus vecinos y su mujer antes de intentar escapar a pie. "De los seis vehículos, cuatro de ellos se incendiaron instantáneamente; a medida que cada uno empezaba a arder, yo retrocedía a otro coche", cuenta el superviviente.
Fue un milagro: los dos últimos coches, aunque también sufrieron los efectos del calor extremo y el fuego, resistieron y él sobrevivió dentro del último coche, con uno de los gatos en sus brazos. "Por alguna razón del destino, los dos últimos coches, aunque muy muy chamuscados y con la pintura ampollada y quemada, resistieron. Y sobreviví dentro del último con un gato", narra él mismo.
Finalmente, los servicios de emergencias hallaron a Malcolm con vida y lo rescataron. Unos metros más allá, los cuerpos de ocho fallecidos fueron encontrados en un sendero por el que intentaban escapar una vez que el camino impedía seguir con los coches.
Británicos, belgas, de Francia, Estados Unidos... El drama del incendio de Los Gallardos y Bédar, que deja ya 13 muertos, ha golpeado a varios países en una de las mayores y más letales catástrofes que se recuerdan de la mano de un incendio que será difícil de olvidar.