Los 285 días de Hamid en la cárcel: así es la vida entre rejas del acusado de matar a Antonio Campos
El joven marroquí de 23 años de edad fue detenido el 1 de octubre, cuatro días después de presuntamente acabar con la vida del historiador virgitano

La prisión de El Acebuche, desde dentro.
La tarde del 1 de octubre de 2025, en una vivienda familiar de la calle Europa del barrio ejidense de San Agustín irrumpió la Guardia Civil en busca de Hamid, un joven marroquí de 23 años que se había convertido en el principal sospechoso de acabar con la vida del historiador de Berja Antonio Campos.
Reportajes
Tras los pasos de Hamid: el relato de la noche de terror en la que murió Antonio Campos
M. R. Cárdenas
El joven, de 23 años de edad, fue detenido ante la mirada de su padre y, tras pasar a disposición judicial, donde no quiso declarar, fue enviado el 3 de octubre a prisión provisional por el juez de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 4 de El Ejido.
Desde entonces, han pasado ya 285 días, los mismos que Hamid lleva ingresado en la prisión almeriense de El Acebuche y donde ha permanecido en silencio ante el juez hasta que el pasado 1 de julio decidió hablar para decir que mató al funcionario del Ayuntamiento de El Ejido por discrepancias a la hora de mantener relaciones sexuales. "Me amenazó, me forzó para tener sexo y yo me asusté e intenté huir, pero no pude y lo maté", aseguró el joven en su declaración.
Prevención de suicidios
Ahora, LA VOZ ha podido conocer cómo es la vida en prisión del presunto asesino de Antonio Campos desde que el pasado 3 de octubre fue enviado a El Acebuche. En un primer momento, permaneció "unos días" en prevención de suicidios porque existía un riesgo real de que acabara con su vida.
Según recoge el Ministerio del Interior, cuando un preso es enviado a previnción de suicidios esto significa que ha sido incluido en el PPS o Programa de Prevención de Suicidios de la prisión, una situación que se activa cuando existen indicios de que el interno puede autolesionarse o quitarse la vida.
Allí fue enviado Hamid durante sus primeros días, pero esta situación no duró mucho y tan solo unos días después pasó a ingresar en otro módulo de la prisión almeriense, el 19, un módulo considerado de los más peligrosos y donde han tenido lugar últimamente varios incidentes violentos. Así ocurrió hace tan solo una semana, cuando en el módulo en el que pasa sus días Hamid un preso provocó altercados con otros reclusos al comunicarle que iba a ser trasladado de celda, por lo que reaccionó de forma violente e intentó huir, lo que obligó a varios funcionarlos a tener que reducirlo.
Un incidente que dejó tres trabajadores heridos y que Hamid vivió a pocos metros, ya que su día a día entre rejas lo pasa el joven marroquí en este módulo considerado por los propios funcionarios de El Acebuche como un módulo "de los malos" y que cuenta con unas medidas de seguridad diferentes a otros módulos de la prisión. Fe de ello da otro hecho ocurrido el pasado mes de abril, cuando un preso del citado módulo 19 agredió a una docente, que, por suerte, pudo activar la alarma antipánico.
Con otro preso en la celda
De este modo, explican fuentes cercanas, se trata de un módulo nuevo considerado de los más conflictivos, junto con el 7, que cuenta con apertura y cierre automático de las puertas, al contrario que el módulo 7, donde la apertura es manual, con llave. Pero Hamid no está solo, ya que el joven de 23 años acusado de matar a Antonio Campos está en una celda acompañado por otro preso.
Así, remarcan, no es un módulo de aislamiento el 19, pero sí de los más conflictivo y, por norma general, los internos son enviados a este después de haber protagonizado algún incidente, aunque en el caso de Hamid no hay ningún hecho de esta tipología que haya desencadenado que el joven de 23 años haya acabado en este módulo.
Y es que, aunque se encuentra en un módulo que los propios funcionarios definen como "de los malos", las mismas fuentes han explicado a LA VOZ que en los más de 280 días que Hamid lleva en prisión no ha sido objeto de ninguna sanción ni ha protagonizado ningún incidente violento entre rejas.
Esta es la realidad, hasta ahora, de la vida de Hamid, el presunto asesino de Antonio Campos, en prisión, pero no se sabe hasta cuándo, pues el joven marroquí se encuentra a la espera de que se celebre el juicio en el que se determinará qué ocurrió la noche del 27 de septiembre en la que Campos y él quedaron en El Ejido tras conocerse en Badoo. Y los encargados de dictar sentencia serán los miembros del jurado popular.