De una cita en Badoo a encontrar la muerte: así fue la noche en la que Hamid mató a Antonio Campos
La investigación de la Policía Judicial de la Guardia Civil y el relato del presunto asesino trazan la cronología de la noche en la que murió el virgitano de 54 años

Una cámara capta en Las Norias a Hamid conduciendo el vehículo de Campos.
Cuando el 27 de septiembre de 2025 Antonio Campos le dijo a su anciana madre que se iba, el historiador virgitano no sabía que esa era la última vez que se despediría de ella. Él, que trabajaba como funcionario municipal en el Ayuntamiento de El Ejido, tenía en su cabeza una noche muy diferente a la que se encontró, pues pasó de una cita para mantener relaciones sexuales a acabar muerto, maniatado y abandonado en el maletero de su vehículo.
Campos, quien, según han explicado a LA VOZ fuentes cercanas a la investigación, era asiduo a las aplicaciones de citas ("Tenía varias instaladas en el móvil y distintos perfiles"), había quedado con un joven marroquí de tan solo 23 años de edad. Él era Hamid, vecino de la barriada ejidense de San Agustín, donde el joven y Campos habían quedado la noche de ese sábado con la intención de mantener relaciones sexuales.
Se habían conocido en la aplicación de citas Badoo, muy usada entre personas que quieren conocer a otras personas ya sea para mantener relaciones sexuales o con el obejtivo de tener una relación amorosa. Este dato lo corroboró este miércoles, 1 de julio, el propio Hamid durante su comparecencia ante el juez en el Tribunal de Instancia número 3 de El Ejido, donde rompió su silencio nueve meses después del crimen por el que está en prisión. Hasta ayer, el joven marroquí tan solo confirmó cuando fue de tenido, de manera espontánea y ante los investigadores, que fue él quien mató a Campos.
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Pero ayer, impulsado por su letrada, se decidió a hablar, aunque solo para contestar a las preguntas de esta. Y dejó una versión totalmente opuesta a la que tanto la Policía Judicial de la Guardia Civil como la Fiscalía han dado.
Así las cosas, el joven veinteañero, cuyos padres viven a tan solo unos metros de donde abandonó el cadáver de Antonio Campos la mañana del 28 de septiembre, aseguró que la muerte le llegó al historiador virgitano tras sufrir él un arrebato. Fueron, según su relato, un desacuerdo en las practicas sexuales que querían practicar uno y otro lo que desembocó en un conflicto que terminó con Campos muerto tras recibir al menos tres golpes con un bloque de hormigón en la cabeza.
Tres golpes que le dió Hamid en una zona entre invernaderos en el paraje de Punta Entinas-Sabinar, a tan solo cinco minutos en coche de San Agustín, y a donde se desplazaron en el vehículo del funcionario de El Ejido, el mismo en el que, 24 horas después la Guardia Civil descubrió su cadáver con multitud de golpes y con las manos y los pies atados con plásticos de invernadero.
Al médico
Tres golpes que, explicó el joven durante las respuestas a su abogada, le dio porque Campos le golpeó y le amenazó para practicar el sexo tal y como quería el virgitano, lo que provocó que Hamid, dijo ante el juez, se asustara y reaccionara con miedo golpeando al historiador. Después, continúa el relato del marroquí, con el miedo en el cuerpo y tras quedarse "en blanco" le ató las manos y los pies con el objetivo de llevarlo al médico.
Pero no fue así, sino que lo metió en el maletero y recorrió, conduciendo el coche de Campos a pesar de no tener carné de conducir, durante más de 10 horas distintos puntos del municipio de El Ejido, donde fue cazado por las cámaras de seguridad. Después abandonó el vehículo, con el cadáver en su interior en la calle Mirasol del barrio de San Agustín.
Un fatal desenlace que ahora juzgará un Jurado Popular en la Audiencia Provincial de Almería y por el que el joven marroquí se enfrenta a más de 20 años de prisión.