La Voz de Almeria

Sucesos

Condenado a 6 años por abusar de una menor en su dormitorio mientras su madre salía a andar

El TSJA avala la credibilidad del testimonio de la víctima y mantiene la pena de seis años de prisión por un delito de agresión sexual continuado

EUROPA PRESS - Archivo

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Víctor Navarro
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El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha desestimado el recurso presentado por la defensa de J.J.F.M. y ha confirmado la sentencia dictada el 4 de abril de 2025 por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería, por la que fue condenado como autor de un delito continuado de agresión sexual sobre una menor de edad.

Según la sentencia, los hechos ocurrieron en el domicilio familiar de Almería, donde el acusado convivía con su pareja, los hijos menores de ambos y una niña de la mujer fruto de una relación anterior, que tenía entre cinco y ocho años cuando sucedieron los hechos. El tribunal consideró acreditado que entre 2014 y 2017, el hombre aprovechaba las salidas de la madre para caminar con el fin de cometer, en varias ocasiones, los abusos por los que fue condenado.

Aprovechando los momentos en los que se quedaba solo en la vivienda, mientras los otros tres menores permanecían en la planta baja viendo la televisión, el procesado subía a la habitación de la niña. Allí, en al menos tres episodios ocurridos a lo largo de varios meses, según recoge la resolución del alto tribunal que desestima el recurso, presuntamente “obligó a la menor a realizarle tocamientos en el pene hasta eyacular, al tiempo que introducía la mano en la ropa de la niña alcanzando sus partes íntimas, sin que haya quedado acreditado que llegara a introducir los dedos en la vagina”. Asimismo, tras los hechos, el hombre le indicaba que fuera a lavarse. 

Síntomas de abuso

Como consecuencia de estos hechos, la menor comenzó a presentar diversos síntomas compatibles con situaciones de abuso, entre ellos caída del cabello, episodios de enuresis, nerviosismo continuado y alteraciones del sueño.

Los presuntos abusos no fueron denunciados hasta años después. En concreto, el 1 de agosto de 2022 la madre tuvo conocimiento de lo ocurrido tras el relato que la menor hizo a una amiga de confianza, lo que dio lugar a la interposición de la denuncia dos días más tarde, el 3 de agosto.

Por estos hechos, la Audiencia Provincial impuso al acusado una pena de seis años de prisión, además de la obligación de indemnizar a la víctima con 20.000 euros y una medida de cinco años de libertad vigilada una vez cumplida la condena.

La resolución del TSJA

El TSJA ha avalado ahora tanto la declaración de hechos probados como la valoración de la prueba realizada por la Audiencia, rechazando los argumentos de la defensa y concluyendo que el testimonio de la menor es coherente, persistente y suficiente para sustentar la condena.

La Sala descarta que "se haya vulnerado el derecho a la presunción de inocencia" del acusado y concluye que la sentencia dictada en primera instancia se sustenta en pruebas suficientes, obtenidas con todas las garantías procesales y valoradas de forma razonada. Consideran que el análisis efectuado por la Audiencia Provincial fue "profundo y detallado" y que no presenta errores ni elementos de arbitrariedad.

Los magistrados rechazan además la tesis de la defensa de que la condición de víctima pueda restar fiabilidad a su declaración, al no existir indicios de motivaciones espurias o de una voluntad de perjudicar al acusado. La resolución sitúa el núcleo de la condena en el testimonio de la víctima. El TSJA considera que la menor mantuvo un relato constante durante todo el procedimiento, sin contradicciones relevantes y con un nivel de detalle compatible con la credibilidad exigida por la jurisprudencia.

Frente a otro de los argumentos planteados en el recurso, la Sala recuerda que en los delitos sexuales cometidos contra menores no resulta exigible una precisión absoluta sobre fechas u horarios. Basta, indica, con que la víctima ubique los hechos en un periodo temporal determinado y describa de forma concreta las conductas sufridas.

Tras revisar la grabación de la vista oral, el tribunal concluye además que el relato de la víctima no fue genérico ni ambiguo. Por el contrario, aprecia que explicó con claridad las conductas atribuidas al acusado, las circunstancias en las que ocurrieron y la reiteración de los hechos a lo largo del tiempo.

La sentencia también destaca diversos indicadores compatibles con situaciones de abuso sexual, entre ellos episodios de caída del cabello, pesadillas, enuresis y molestias en la zona genital. Estos síntomas fueron corroborados por familiares y valorados por los peritos durante el procedimiento. No obstante, la Sala recuerda que los informes psicológicos constituyen elementos de apoyo y que la decisión final sobre la credibilidad de los testimonios corresponde exclusivamente al tribunal. Respecto a la versión exculpatoria del acusado, que negó los hechos de manera reiterada, los magistrados sostienen que no puede analizarse de forma aislada ni prevalecer frente al conjunto de pruebas practicadas durante el juicio.

La resolución rechaza igualmente la existencia de contradicciones en el relato de hechos probados y considera que la pena impuesta se encuentra correctamente individualizada y resulta proporcionada a la gravedad de la conducta enjuiciada. Por todo ello, el TSJA acuerda desestimar el recurso de apelación y confirmar íntegramente la condena, sin imponer las costas procesales al no apreciar temeridad ni mala fe en la actuación de las partes.

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