La cultura y los “debates en torno al estado de la nación” (y III)
La cultura y los “debates en torno al estado de la nación” (y III)
Contar las cosas con habas fue una forma tradicional de llevar a cabo operaciones matemáticas, tanto en temas jocosos como en cuestiones serias. De ahí la expresión «Habas contadas», que se aplicaba a una cosa cuando era clara y cierta; sin embargo, cada día más, se utiliza para algo que se da de manera escasa. Hoy las contadurías funcionan de otra manera y, por ejemplo, a partir de un texto, podremos comprobar, con solo teclear en un lugar, las veces que aparece un término. Y lo hicimos en los discursos de los «Debates del Estado de la Nación» celebrados en el presente siglo. Comenzamos por el vocablo cultura.
El resultado nos mostró que en la mayoría de ocasiones el término que aparece es el adjetivo cultural, con el significado de algo relativo a la cultura pero que no implica actividad o iniciativa de interés cultural para los españoles; por ejemplo, cuando Aznar, en 2003, dice que «con los nuevos aliados, vamos a tener mayores oportunidades de intercambio comercial, social y cultural» o Zapatero, en 2007, señala que «hemos mantenido una relación activa en lo político, en lo económico y en lo cultural con Iberoamérica». También nos encontramos la palabra con otras acepciones: Rajoy habla de la “cultura del esfuerzo”, que habrá que inculcar a nuestros estudiantes. Las ocasiones, sin embargo, en que los políticos aluden al término mostrando su interés por la difusión y mejora de su contenido son «habas contadas».
Ante tan pobres resultados, cabría pensar que nuestros líderes se preocuparan de la cultura, sin mencionar el término, a través de vocablos que pertenezcan a su campo semántico: arte/s, pintura, música o libro/s. ¿Qué dirá la tecla de cada uno?
Decía Antífanes que aquel de los dioses que primero enseñó a los hombres las artes, los entregó al mayor de los males. Algo de esto deben pensar nuestros protagonistas, pues en los dieciocho discursos analizados, la palabra arte/s aparece en solo dos ocasiones. La primera vez, en 2005, con un significado más irónico que cultural, la emplea Rajoy para referirse al entonces presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero: «Tiene usted un arte especial para decir cosas como si dijera algo, pero sin decir nada». No había en la frase, por tanto, un interés concreto por cambiar el destino de nuestra cultura, so pena que el líder popular fuera un admirador de Goethe, para quien la propiedad de la expresión es el principio y fin de todo arte. Puede ser eso.
Hubo que esperar cuatro debates más para que de nuevo se emitiera arte/s. Fue en 2010, y ahora en boca de Rodríguez Zapatero. Aparece al inicio de su discurso, y lejos de servir para crear alguna ley, algún decreto o alguna otra mejora capaz de potenciar y difundir las artes en España, su aparición es tan intrascendente como breve. El presidente quiere comenzar la intervención defendiendo que no todo en nuestro país ha sido negativo ese año; para ello, alude a algunos éxitos, entre los cuales están «los de nuestros compatriotas en las artes y en el deporte». Las artes no parecen tener cabida en tales discursos, aunque con ellos se trate de cambiar la nación.
El resto de los vocablos adjuntos a la cultura no tuvieron mayor reconocimiento. El término pintura jamás apareció. La palabra música se emite en una ocasión, cuando se refirió a ella el líder socialista, en 2002, estando en la oposición, para recordar al Gobierno la necesidad de un tratamiento fiscal igual para dicha música que para el libro, como un elemento cultural fundamental. En el fondo, se trataba de manifestar una cierta inquietud por estas cuestiones con las que oponerse, según Zapatero, a «una política antigua y rancia, que es la que está haciendo Aznar y los suyos». Nunca más volvió a mencionar el término, ni, por supuesto, en sus años de mandato.
Y, por último, el vocablo libro. ¿Cuántas veces se alude al término? Que tengan que ver con la cultura, dos, y en ambas ocasiones, lo hizo Zapatero. La primera, ya la vimos al hablar de la música. La segunda, mucho más convincente y real, cuando siendo presidente, en 2007, comu