El Pingurucho, el Sagrado Corazón y las Adoratrices: amplían los bienes protegidos en Almería capital
Se trata de una ampliación del catálogo de bienes protegidos por el Ayuntamiento de Almería que alcanzará hasta 127 elementos

Sagrado Corazón de Jesús ubicado en el Cerro de San Cristóbal
Almería quiere dar un nuevo paso en la protección de bienes patrimoniales repartidos por la ciudad. Tras el trabajo realizado por Gerardo Úbeda y los técnicos municipales, la Gerencia Municipal de Urbanismo ha iniciado el camino para ampliar en 127 nuevos elementos el Catálogo de Bienes Protegidos de la ciudad, la que es "la mayor ampliación realizada desde que se aprobara el PGOU en el año 1998", según explica la concejala de Urbanismo, Eloísa Cabrera.
Un trabajo que el próximo viernes pasará por Junta de Gobierno Local, lo que permitirá conocer ya al detalle la lista de los 127 elegidos, y que pasará por un proceso de exposición pública en el que pretende Cabrera que "haya mucha participación ciudadana. A partir de la próxima semana empezarán las reuniones con colectivos patrimonialistas así como asociaciones de vecinos del Casco Histórico para presentarles el listado y escuchar también su visión y sus propuestas".

Presentación por Eloísa Cabrera de la ampliación del Catálogo
¿Qué elementos se protegerán? De momento, según lo expuesto en la presentación, la gran mayoría de los bienes son viviendas residenciales así como algunos elementos de la arquitectura del agua cercanos al Canal de San Indalecio o de tipo etnológico. Recogiendo, además, muchas de las recomendaciones que en el año 2018 realizó la Junta de Andalucía en aquel intento de aprobación de un nuevo Plan General de Ordenación Urbanística que no salió adelante.
Grandes monumentos
Más allá de esto, Cabrera sí que ha dado algunos nombres de bienes de gran calado que hasta ahora no se habían contemplado y que pasarán a ser protegidos: el monumento del Sagrado Corazón de Jesús ubicado en el Cerro de San Cristóbal, el Monumento de Los Coloraos que de alguna manera ya contaba con protección al ser declarado como Lugar de Memoria, el Puente de Bayyana y el Convento de las Adoratrices.
A pesar de que estos son los nombres más llamativos, lo cierto es que uno de los puntos más interesantes de este trabajo de ampliación es la intención de proteger 'imágenes' de los barrios, es decir, el apostar por mantener la idiosincrasia de barrios como Plaza de Toros o el entorno de la Almedina protegiendo algunas viviendas más por el estilo que representan que por la propia calidad que tienen. Explicaba Eva Rodríguez, técnica municipal responsable de la actuación, que en esta ocasión, dentro del nivel 5 de protección que es uno de los más bajos, "se ha apostado por proteger la arquitectura almeriense puerta y ventana que no tiene valor arquitectónico por sí pero que está integrada en barrios históricos y cuya conservación permite mantener el espacio urbano, mantener esa imagen. Se ha buscado que sea compatible restaurar, arreglar esas viviendas con las técnicas más actuales de habitabilidad".
Comisión consultiva
Pero claro, para tomar la decisión sobre qué podría hacer en esas viviendas o no, la Gerencia de Urbanismo ha decidido poner en marcha una Comisión Consultiva en la que estarán presentes técnicos, colectivos patrimonialistas y sociales, en la que se podrán debatir los proyectos en cuestión. "Queremos que no quede todo en la decisión de una o dos personas en un momento concreto, sino que las actuaciones que se realicen en el Casco Histórico sean consensuadas".
Haciendo un resumen del contenido que llevará el informe que el próximo viernes se presente ante la Junta de Gobierno Local, lo cierto es que los 127 bienes se reparten en ocho inmuebles con un nivel 3 de protección que supone mantener tanto la fachada como la tipología del inmueble como algunos elementos de interior; 40 en nivel 4 que se corresponde con la protección de la fachada y la primera crujía y 27 en nivel 5.