Una empleada de Cajamar resuelve el caso de la peregrina
La cajera de la sucursal de Astorga de la rural almeriense tuvo la intuición de fotocopiar los dólares del asesino

Sucursal de Cajamar donde el americano cambió los dólares
Fue un pálpito, esa intuición que quizá solo posean los empleados de oficinas exiguas, como la de un discreto pueblo leonés, habituados a la monotonía machadiana tras los cristales, asalariados avezados en el arte de captar lo extraordinario.
Una cautela, una mueca de astucia rural, que ha servido para echar el guante al asesino confeso de la peregrina norteamericana desaparecida el pasado abril mientras realizaba el Camino de Santiago, según publica el Diario de León.
Fue una mañana de primavera cuando a la cajera de Cajamar en esa sucursal maragata no le cuadraba ese tipo que se presentaba con mil dólares para cambiarlos por euros. Hacía poco que había desaparecido Denise y no se hablaba de otra cosa en la comarca. Le pidió que esperase unos segundos a ese sujeto desaliñado y fotocopió algunos de los billetes que le entregó para el cambio.Así es como se ha esclarecido del todo el caso, puesto que ha sido, la actuación de la empleada de la entidad almeriense, la prueba del nueve para su detención, a pesar de que ya se tenían indicios de su implicación en el asesinato desde hacía varios meses. La numeración de los billetes coincidían plenamente con los de la súbdita norteamericana asesinada.
El pasado viernes es cuando la Policia detuvo a Miguel Angel M.B quien ha terminado confesando la autoría del crimen y revelando a los agentes la zona donde estaba depositado el cuerpo sin vida de Denise Thiem. Las autoridades españolas iniciaron un seguimiento sobre el asesino confeso para poder asegurar una detención sin sorpresas y tras unas comprobaciones se aseguraron que los dólares que cambió a euros a la avispada empleada de Cajamar eran los mismos que Denise retiró de un cajero de Estados Unidos.