La obesidad reduce las posibilidades de embarazo
Dr. Juan José Khouri Choufani, experto en reproducción, analiza el impacto del sobrepeso en la fertilidad

El Dr. Khouri junto a su equipo de Roquetas F.I.V.
En las últimas décadas, la prevalencia de los trastornos metabólicos ha aumentado de manera significativa, convirtiéndose en uno de los principales desafíos para la salud pública. Este incremento está estrechamente relacionado con cambios socioculturales, modificaciones en los patrones dietéticos y un estilo de vida cada vez más sedentario.
Su impacto no se limita a la salud general, sino que también afecta directamente a la fertilidad, señala el Dr. Juan José Khouri Choufani de Clínica Roquetas F.I.V. Condiciones como la obesidad pueden reducir la capacidad reproductiva de mujeres y hombres, disminuir las posibilidades de concepción espontánea y condicionar los resultados de los tratamientos de reproducción asistida.
El impacto de la obesidad en la fertilidad
En España, el 54,4% de la población adulta tiene exceso de peso, un factor que afecta a distintas etapas del proceso reproductivo. En las mujeres, la obesidad puede alterar el ciclo ovulatorio y provocar irregularidades menstruales. Entre el 30% y el 36% de las mujeres con obesidad presentan estas alteraciones. Además, incluso aquellas que mantienen ciclos regulares pueden tener más dificultades para conseguir un embarazo.
En los hombres, el exceso de peso también se asocia a un deterioro de los parámetros de calidad seminal y a alteraciones en la integridad del ADN espermático, lo que puede repercutir en las posibilidades de concepción.
Tratamientos de reproducción asistida
La obesidad también condiciona los resultados de los tratamientos de reproducción asistida, comenta el Doctor. En los ciclos de fecundación in vitro (FIV), las mujeres con obesidad suelen necesitar una estimulación ovárica más prolongada y dosis más altas de medicación. Asimismo, pueden presentar un menor número de ovocitos recuperados, un mayor riesgo de cancelación del ciclo y una menor probabilidad de lograr un nacimiento vivo.
Además, el exceso de peso se relaciona también con un mayor riesgo de aborto espontáneo y de complicaciones durante el embarazo, así como con diabetes gestacional, hipertensión o preeclampsia.