La crisis invisible del fútbol femenino en Almería: una alarmante pérdida de licencias preocupa a clubes y RFAF
La falta de instalaciones o la fuga hacia equipos grandes, entre las posibles causas que han provocado que en solo un año se pierdan más de una decena de equipos

Imagen de archivo de un entrenamieno de un equipo femenino del Español del Alquián.
La historia del fútbol femenino en la provincia de Almería no comenzó en grandes campos ni bajo la luz de los focos mediáticos. Nació de la pasión pura y rebelde de barrios humildes como Pescadería, La Chanca o la Plaza de Pavía, donde a finales de los años 70 y principios de los 80 un grupo de pioneras empezó a dar sus primeras patadas al balón, convirtiendo a la provincia, desde los arrabales de la capital, en un referente temprano en Andalucía.
Durante décadas, decenas de mujeres mantuvieron viva esa pasión en la sombra, sin reconocimiento alguno, hasta que en 2018 la creación de la sección femenina de la UD Almería dio visibilidad mediática a un movimiento que ya era imparable y que ha cosechado hitos como el reciente campeonato nacional de la Universidad de Almería.
Once equipos menos que la temporada anterior
En en una visión más nacional, el reciente título mundial de la Selección Española sub-20 muestra el auge del fútbol femenino en España. Sin embargo, en esta temporada 2026-2027, esas referencias citadas no han servido de pilares motivacionales para sostener una positiva inercia que ha sufrido un amargo e inesperado frenazo en la provincia almeriense.
El problema se concentra de forma alarmante en el salto a la adolescencia, entre las niñas de 14 y 16 años (categoría cadete). En la 2ª Andaluza cadete femenino de Fútbol 11 y la 3ª Andaluza de Fútbol 7, por ejemplo, se ha detectado una pérdida más que considerable de fichas federativas con respecto al ejercicio anterior, traducida en más de una decena de equipos menos en competición.
Este abandono, que responde a diferentes circunstancias, ha encendido de inmediato todas las alarmas en el seno de la delegación de la Real Federación Andaluza de Fútbol (RFAF) en Almería y en los banquillos de la provincia, temerosos de que la ilusión construida durante tantos años se disipe de forma prematura.
El análisis a pie de campo de un entrenador
Desde la banda, la visión de los técnicos refleja la frustración de ver marchar a jugadoras que amaban este deporte. Jesús María, entrenador en El Alquián con más de una década de experiencia a sus espaldas, decidió esta temporada 2026-2027 dar la voz de alarma a la federación para que se elabore un estudio exhaustivo, puesto que calcula que de un año a otro, "podríamos estar hablando de que sean más de cien jugadoras las que han abandonado el fútbol".
"Habría que analizar por qué se da esta circunstancia, es una tasa de abandono muy preocupante. Puede ser por inseguridad, por las instalaciones, algunas niñas no usan los vestuarios porque no se sienten cómodas. Incluso dentro del propio núcleo familiar se dan casos que los padres prefieren que sus hijas se centren en los estudios y no les animan a seguir en el fútbol, con lo importante que es el deporte a estas edades", señala el técnico almeriense.

Un entrenamiento de un equipo femenino del Español del Alquián.
Además del entorno o el confort en las infraestructuras, la brecha psicológica de la propia competición se sitúa como otro factor determinante en la pérdida de motivación. Perder sistemáticamente por marcadores abultados termina por minar la autoestima de las futbolistas más jóvenes.
En palabras de Jesús María, "a nivel psicológico no es nada fácil ver que cada semana pierdes partidos por 10-0, te crea inseguridad, pero hay que buscar una solución para que no abandonen y que el fútbol femenino siga creciendo, puesto que ha costado mucho esfuerzo ponerlo en el mapa".
Captación temprana y plan de reactivación de la RFAF
En la Delegación de la RFAF en Almería, la preocupación es compartida y palpable. Pedro López Galdeano, presidente de la delegación almeriense, confirma que ya trabajan activamente para "evitar que la llama del fútbol femenino que se encendió hace unos años pueda apagarse".
López apunta, en primer lugar, a la falta de trabajo de base: "A nivel de captación en edades más tempranas los clubes no destinan, mayormente por logística o porque llevan menos tiempo con representación femenina, los recursos o esfuerzos que sí suelen enfocar en la búsqueda de jugadores para equipos masculinos, quitando como es evidente a los clubes que exclusivamente son de fútbol femenino". Y añade la importancia de fidelizar desde abajo, ya que "las chicas que empiezan desde el principio siempre siguen, porque el fútbol te apasiona, te atrapa".
Más instalaciones
A este déficit de captación se le suma la asfixia de las instalaciones deportivas en la capital, donde clubes como Los Molinos o el CD Oriente aún esperan la firma del convenio sobre el uso de los campos con el Patronato Municipal de Deportes.
"Otra de las causas que podría haber perjudicado a la pérdida de jugadoras es que algunos equipos de la capital se ven entrenando en un cuarto de campo ante la carencia de instalaciones para todos los equipos", lamenta el máximo mandatario federativo de Almería, subrayando la desmotivación que esto genera.
"El pez grande se come al pez chico"
Por último, el fenómeno de la fuga de talentos hacia clubes de mayor estructura erosiona seriamente a los equipos de barrio. Esta dinámica, donde "el pez grande se come al pez chico", provoca que entidades históricas del fútbol femenino de la capital, como la EDA, no hayan podido estructurar esta temporada algunos de los conjuntos que sí compitieron la pasada campaña. Al no existir la misma masa de jugadoras que en el fútbol masculino, la marcha de dos o tres referentes desmantela plantillas enteras.
Pese a todo, la RFAF no se da por vencida y perfila un plan de reactivación urgente que saldrá adelante de la mano de los clubes para que las chicas vuelvan a disfrutar de los campos almerienses y el fútbol femenino siga fortaleciendo sus cimientos en la provincia.