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Almería

De cernícalos a zorros: los animales que vigila el aeropuerto de Almería para garantizar la seguridad

Gaviotas, estorninos, cernícalos, vencejos y alcaravanes están entre las aves cuya presencia se controla en el aeródromo, mientras el servicio de fauna también contempla jabalíes, zorros, liebres y conejos

Cetreros con un halcón en el aeropuerto de Almería.

Cetreros con un halcón en el aeropuerto de Almería.EUROPA PRESS/AENA

Miguel Cabrera
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Las cigüeñas que hace muy poco visitaron Almería en su camino a África se movieron durante varios días por zonas próximas al aeropuerto de El Alquián, como el Toyo y Retamar, una muestra de que las aves pueden desplazarse por el entorno del recinto y que, en determinadas circunstancias, también pueden acercarse al espacio en el que operan los aviones. De la misma forma, la cercanía del mar a las pistas puede propiciar que bandadas de gaviotas, tan abundantes en Almería, puedan aproximarse al espacio aeroportuario.

Pero esto son solo algunas de las aves quede pueden sobrevolar el aeródromo almeriense, ya que en la práctica son muchas mas especies, además de otros animales los que pueden llegar a interferir en las operaciones y poner en riesgo que los aparatos puedan aterrizar y despegar sin problemas.

De ahí a que, como ocurre en cada aeropuerto español, sea preciso un control de esos animales, una labor que en el caso de Almería está adjudicado por Aena a la Sociedad Andaluza de Control de Fauna.

Para asegurar dicho control, la empresa utiliza aves rapaces y perros para ahuyentar a las aves, así como otros métodos para evitar la entrada de otros animales terrestres. Y para ello resulta fundamental conocer exactamente cuáles son estos animales.

Los animales bajo control

En Almería, esa vigilancia se extiende sobre todo a gaviotas, palomas, estorninos, cernícalos, vencejos y alcaravanes y, cuando el problema se produce en tierra, a animales tan distintos como jabalíes, zorros, liebres o conejos.

La relación de aves cuya presencia y movimiento se tienen en cuenta en el aeropuerto almeriense aparece en la Publicación de Información Aeronáutica de España (AIP), el documento oficial elaborado por ENAIRE, la empresa pública encargada de gestionar la navegación y el tráfico aéreo en el espacio aéreo español, que reúne la información necesaria para la navegación aérea y que utilizan las tripulaciones y los profesionales del sector. En la ficha correspondiente al aeropuerto de Almería hay un apartado específico dedicado a los movimientos de aves.

En él se recoge, por ejemplo, que las gaviotas tienen un tránsito importante al amanecer y al ocaso, con un aumento durante el invierno, y además advierte de una circunstancia que puede hacer que su presencia resulte especialmente problemática para los aviones: con viento fuerte pueden desviarse de su trayectoria y aparecer en la pista. 

La misma ficha señala también los movimientos de palomas y estorninos durante todo el año, y recoge una mayor presencia invernal del estornino negro y pinto.

Según el mismo documento, el cernícalo vulgar concentra su presencia especialmente durante la época de migración, entre los meses de agosto y octubre, mientras que los vencejos presentan una mayor concentración em el verano. Por su parte, el alcaraván común tiene un comportamiento diferente, ya que su concentración se produce principalmente durante la noche, y también aumenta durante el periodo migratorio de agosto a octubre.

Desde el amanecer al anochecer

El contrato con la empresa de control de fauna establece que el servicio debe funcionar desde el amanecer al anochecer, y además determina que el trabajo de este servicio no se limita a las aves.

El pliego de prescripciones técnicas de Aena para el Servicio de Control de Fauna del Aeropuerto de Almería establece que entre las funciones del servicio están observar, identificar, prevenir, disuadir, expulsar y capturar fauna silvestre cuando su presencia pueda afectar a la seguridad operacional.

Y en esa relación aparecen liebres, conejos, jabalíes y zorros, además de perros, gatos y otros animales domésticos o asilvestrados que puedan acceder al recinto aeroportuario.

Esto no significa que todos ellos hayan provocado incidentes en el aeropuerto, sino que forman parte de la fauna que el servicio debe tener en cuenta y ante la que la empresa adjudicataria debe estar preparada para actuar.

El pliego de Aena establece además un sistema de seguimiento de la fauna que incluye la observación de las especies presentes, el registro de su actividad y de las actuaciones realizadas para controlarlas, además del seguimiento de la eficacia de las medidas adoptadas. El objetivo es reducir la posibilidad de que un animal pueda terminar interfiriendo en las operaciones, ya sea en el aire o dentro del recinto.

La imagen más conocida de este trabajo es probablemente la de los halcones sobrevolando las pistas para evitar la entrada de otras aves, pero el control de fauna del aeropuerto de Almería es bastante más amplio. La información que reciben las tripulaciones recoge los movimientos de determinadas especies de aves y sus periodos de mayor presencia, mientras que el servicio contratado por Aena tiene que estar preparado también para localizar y retirar animales terrestres que puedan entrar en las instalaciones.

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