Civitas defiende su actividad y niega que funcione como un hotel tras la denuncia de Ashal
La residencia asegura que cuenta con el respaldo de un convenio con la Universidad de Almería y atribuye la queja a una polémica recurrente

Imagen de la fachada de la residencia de estudiantes Civitas.
La residencia de estudiantes Civitas ha rechazado las acusaciones de competencia desleal formuladas por la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal) y defiende que su actividad se desarrolla dentro de la legalidad y al amparo de un convenio con la Universidad de Almería (UAL).
Fuentes del centro consultadas por este medio restan importancia a la denuncia presentada por la patronal hostelera y sostienen que se trata de una controversia que se repite periódicamente.
Desde Civitas insisten en que sus instalaciones no funcionan como un establecimiento hotelero y explican que, además de estudiantes, acogen a distintos colectivos vinculados a eventos y actividades que se celebran en la ciudad.
Según estas fuentes, entre las personas alojadas figuran trabajadores desplazados para la Feria de Almería, participantes en actividades culturales y grupos relacionados con festivales y encuentros organizados en la capital. La residencia asegura que este tipo de estancias forman parte de su funcionamiento habitual y que están respaldadas por los acuerdos existentes con la UAL.
Denuncia
La respuesta de Civitas llega después de que Ashal presentara escritos ante el Ayuntamiento de Almería, la Junta de Andalucía, la Universidad de Almería y la Policía Nacional para solicitar inspecciones sobre la actividad del complejo. La asociación considera que la residencia estaría alojando a personas ajenas al ámbito universitario, una situación que, a su juicio, la sitúa en competencia directa con hostales, pensiones y hoteles sin estar sometida a las mismas obligaciones que el sector turístico reglado.
La patronal ha pedido a la Inspección de Turismo que compruebe si la actividad desarrollada por Civitas se ajusta a la autorización administrativa del centro y a la normativa vigente. Mientras tanto, la residencia mantiene que su modelo de funcionamiento es plenamente compatible con el marco legal y rechaza que pueda ser considerada un hotel encubierto.