El vicio inconfesable de los conductores de Almería: la infracción que ha desplumado a la mitad de la provincia
El exceso de velocidad, el móvil y el alcohol siguen liderando la pérdida de puntos en Almería tras 20 años del sistema

Un agente de la Guardia Civil de Tráfico sanciona a un conductor por exceso de velocidad. Imagen creada por IA.
La velocidad sigue ganando. Da igual que los coches frenen solos, que los radares se multipliquen o que el teléfono móvil haya sustituido a las antiguas distracciones al volante. Veinte años después de la implantación del carnet por puntos, los excesos de velocidad continúan siendo la principal causa de pérdida de puntos entre los conductores almerienses. Y ese dato resume mejor que ningún otro lo ocurrido en Almería desde que el permiso cambió para siempre la forma de sancionar en las carreteras españolas.
Veinte años después, las cifras permiten medir el alcance de aquel cambio. Desde la entrada en vigor del sistema, el 1 de julio de 2006, se han impuesto 318.868 sanciones con detracción de puntos en la provincia de Almería. Esas infracciones han afectado a 192.620 conductores, cerca del 43 % del censo provincial, mientras que 7.285 personas acabaron perdiendo completamente el permiso de conducir.
La velocidad continúa siendo, con mucha diferencia, la principal causa de pérdida de puntos entre los conductores almerienses. En estos veinte años se han impuesto 93.078 sanciones por excesos de velocidad que conllevaron detracción de puntos y afectaron a 83.624 conductores. Pese al aumento de radares, controles y campañas de concienciación, superar los límites establecidos sigue siendo la conducta más habitual entre quienes ven reducido el saldo de su permiso.
En segundo lugar aparece una infracción tan sencilla de evitar como frecuente: no utilizar el cinturón de seguridad o hacerlo de forma incorrecta. Esta conducta ha dado lugar a 45.870 sanciones con pérdida de puntos. Más allá de la sanción administrativa, los expertos recuerdan que el cinturón continúa siendo el elemento de seguridad pasiva más eficaz para reducir las consecuencias de un accidente de tráfico. Una directriz que en un momento dado se les debió de olvidar a los 36.941 conductores que perdieron sus puntos.
Muy cerca se sitúa el uso del teléfono móvil al volante, responsable de 43.615 sanciones que restaron sus valiosos puntos a aquellos a los 35.531 conductores que hicieron uso indebido de este dispositivo. La irrupción de los teléfonos inteligentes y de las aplicaciones de mensajería ha convertido las distracciones en uno de los grandes desafíos de la seguridad vial.
Las infracciones relacionadas con el consumo de alcohol ocupan el cuarto lugar, con 43.433 sanciones que conllevaron la pérdida de puntos y afectaron a 36.263 conductores. Aunque los controles de alcoholemia son hoy mucho más frecuentes que hace dos décadas y la percepción social sobre esta conducta ha cambiado de forma notable, conducir bajo los efectos del alcohol continúa siendo una de las principales causas de pérdida de puntos y uno de los factores de riesgo más presentes en los accidentes de tráfico.
Tras estas cuatro grandes causas aparecen otras conductas menos numerosas, pero igualmente peligrosas. Adelantamientos antirreglamentarios, no respetar la distancia de seguridad, saltarse un semáforo en rojo, conducir de forma temeraria o no utilizar los sistemas de retención infantil siguen formando parte del listado de infracciones que restan puntos y que, en muchos casos, están directamente relacionadas con los siniestros más graves.
Las cifras reflejan una realidad difícil de ignorar. Los vehículos son hoy mucho más seguros que hace veinte años y las carreteras han mejorado de forma notable, pero los comportamientos que siguen poniendo en riesgo la seguridad vial apenas han cambiado.
No todos los conductores que pierden puntos terminan perdiendo el carnet, pero miles de almerienses sí han cruzado esa línea desde que el permiso por puntos comenzó a funcionar hace dos décadas. Agotar el saldo supone la sanción más severa del sistema y obliga a dejar de conducir hasta superar un curso de reeducación vial y cumplir los plazos establecidos. Los 7.285 conductores que llegaron a esa situación representan el 1,6 % del censo provincial.
Muchos lograron recuperar posteriormente el carnet tras superar los cursos obligatorios y cumplir los plazos establecidos. Sin embargo, todavía hay 2.364 personas que continúan sin haber recuperado el permiso de conducir, una prueba de que el sistema no solo sanciona, sino que también aparta temporalmente de la carretera a quienes acumulan las conductas más peligrosas.