Un centenar de citas deportivas retan a la Policía Nacional cada semana
La seguridad del deporte profesional y los posibles incidentes en la base amateur ponen a prueba los recursos

Agentes en la salida del Real Madrid del hotel
Cada fin de semana supone un reto para los recursos de la Policía Nacional en Almería. Un centenar de eventos deportivos entre equipos de élite, semiprofesionales y cantera exprimen la capacidad de los agentes para garantizar la seguridad ciudadana. Es fútbol. Es baloncesto. Es voleibol. Son los juveniles y los cadetes. Son las mujeres y los hombres. Mucho deporte y mucha exigencia policial.
La Ley del Deporte establece que los partidos profesionales, como la Primera División de fútbol, corresponden a la Policía Nacional. En la Comisaría Provincial de Almería hay 12 especialistas en la seguridad de estas citas, así como un coordinador (el responsable de la UPR, Prevención y Reacción).
Antes, durante y después de cualquier encuentro, “la Policía lleva a cabo reuniones, valoraciones de riesgo, control detallado del dispositivo de seguridad y protección tanto a los aficionados visitantes o locales, clubes deportivos y directivas”, explica la Comisaría. Aunque los responsables confirman que los incidentes hasta ahora son “menores” y el trabajo de prevención funciona, insisten en la necesidad de mantener alta la guardia.
Millones en multas
Según estadísticas oficiales, en la temporada 2012-2013 se emitieron sólo dos sanciones a la UD Almería por invasión de campo (final de la temporada), dos sanciones a aficionados por alteración de orden y dos sanciones a aficionados por colarse. Además, se efectuaron algunos controles en los aledaños e intervino en un robo a seguidores de Osasuna.
Son datos, en comparación a otras ciudades, muy positivos como refleja el Ministerio del Interior. Según su última memoria anual, en el año 2013 (año natural) se registraron en el país 338 infracciones leves, 880 graves y diez muy graves. Las sanciones a particulares superan los 3,5 millones de euros en multas.
Almería dista mucho de estas cantidades, aunque no es ajena al conflicto. Aunque la seguridad de los recintos municipales corresponde a la Policía Local, incidentes en las inmediaciones o graves amenazas a la seguridad colectiva implican directamente la presencia de la Policía Nacional. No faltan ejemplos, el último el protagonizado por medio centenar de aficionados en el encuentro de Los Molinos contra Linares Deportivo. También algunas peleas y conatos entre asistentes a encuentros de cantera.
El trabajo es ingente. La Comisaría de Almería recibe todas las semanas un calendario de eventos que, en el caso del fútbol, reseña varias decenas de partidos en la ciudad. A estos hay que añadir el voleibol o el baloncesto profesional. Así, no es infrecuente la presencia de refuerzos policiales de otras provincias (UIP para el partido de la UD contra el Real Madrid, por ejemplo, el próximo viernes).
Además, esta semana se producirá en Madrid un encuentro con coordinadores para implementar nuevas medidas de seguridad en el deporte tras la muerte de un hincha de Riazor Blues.
3.000 euros por Los Molinos-Linares
La Subdelegación del Gobierno en Almería estudia posibles sanciones a cuatro aficionados identificados con materiales peligrosos en el encuentro de fútbol del Grupo XIX de Tercera División que enfrentó a Los Molinos C. F. y al Linares Deportivo el pasado 23 de noviembre.
La Policía Nacional reforzó la seguridad en el campo de fútbol (de titularidad municipal) tras un incidente con un grupo de medio centenar de aficionados de Los Molinos, apoyados por peñistas de la Unión Deportiva Almería y del Real Jaén. El equipo de la capital jiennense se enfrentó por la mañana con el filial rojiblanco en Segunda División B y, por la tarde, algunos aficionados acudieron a increpar a sus ‘archienemigos’ de la provincia, el Linares Deportivo, aprovechando la coincidencia de los dos encuentros en la ciudad.
Según datos oficiales, la Comisaría de Almería mandó refuerzos de seguridad tras un conato de incidente con este grupo (lanzaron alguna botella junto a una patrulla) y procedieron a realizar registros e identificaciones selectivas (18 personas con “atuendos y simbología radical”) para prevenir posibles incidentes. “Se evitó un enfrentamiento entre ultras”, asevera la Policía Nacional.
En el acceso al recinto deportivo se localizaron y decomisaron siete bengalas activadas, un bote de humo y un mástil de madera. En total se emitieron seis actas de denuncia por tenencia de armas prohibidas, estupefacientes y desobediencia.
Según confirman a LA VOZ DE ALMERÍA fuentes de la Subdelegación del Gobierno, sobre la mesa están ahora cuatro expedientes de aficionados señalados por posesión de las bengalas y el palo de madera. Las sanciones, de confirmarse, rondarían los 3.000 euros e incluirían previsiblemente limitaciones de entrada en otros recintos deportivos. No obstante, la Subdelegación del Gobierno matiza que aún no se han resuelto las propuestas.
La Ley del Deporte establece que queda prohibido “introducir, portar o utilizar cualquier clase de armas o de objetos que pudieran producir los mismos efectos, así como bengalas, petardos, explosivos o, en general, productos inflamables, fumíferos o corrosivos”. Se considera una infracción grave y las multas oscilan entre los 3.000 y los 60.000 euros, según la normativa.