Agreden con una "lluvia de piedras" a una cuadrilla de la limpieza en el Barranco del Caballar
Los sindicatos piden más protección y Antonio Urdiales asegura que están "buscando soluciones"

Ventanilla del vehículo rota por los impactos y piedra encontrada junto al coche
Eran sobre las 19.00 horas del pasado martes, 25 de noviembre, cuando una cuadrilla de trabajadores de la limpieza estaban realizando labores de retirada de basura en el interior del Barranco Caballar, cuando del cielo, como si de una lluvia se tratara, comenzaron a caer piedras.
Según cuentan desde el Sindicato Provincial del Hábitat de CCOO Almería y ratifica tanto la empresa como el concejal de Sostenibilidad Ambiental, Antonio Urdiales, todo apunta a que estas piedras se lanzaron desde una zona elevada, posiblemente la calle Cuevas del Callejón, lo que obligó a los trabajadores a tener que abandonar el lugar y buscar refugio en el vehículo de la empresa.
Explican desde el comité de empresa que "la violencia del ataque fue tal que uno de los impactos destrozó la luna del copiloto de la furgoneta de servicio, obligando a los trabajadores a refugiarse en el interior del vehículo para evitar daños personales mayores" y aseguró Francisco Javier Pérez, presidente del comité de empresa, que "la seguridad en el puesto de trabajo es un derecho innegociable y que bajo ningún concepto se permitirá que la plantilla continúe operando en condiciones de indefensión".
Seguridad
Por su parte, el concejal de Sostenibilidad explica que la situación le llegó la misma tarde de los hechos y que "evidentemente la empresa dio las órdenes para que el personal saliera de la zona. La Policía Local se personó y estamos reuniéndonos con diferentes colectivos para tratar el asunto y buscar soluciones a estos hechos puntuales. La seguridad de las personas es lo primero".
Desde la organización sindical instan al Consistorio a "asumir su responsabilidad y no mirar hacia otro lado ante la reiteración de actos vandálicos en determinadas zonas de la capital". CCOO y el comité de empresa afirman que mantendrán una vigilancia estricta y exigen una coordinación efectiva entre la empresa concesionaria y la Policía Local para implementar dispositivos preventivos que aseguren que ningún trabajador municipal tenga que poner en juego su integridad física por cumplir con su obligación laboral.