Prisión por traficar con migrantes del este desde Almería y Granada
Captaban a ciudadanos del este de Europa, los alojaba en pisos y los enviaba a Reino Unid

Audiencia Provincial de Granada.
La Audiencia Provincial de Granada ha condenado a dos acusados de dirigir una red de tráfico de inmigrantes procedentes de países del este de Europa. Las víctimas pagaban entre 10.000 y 15.000 euros por documentación falsa y pisos pateras en la provincia de Almería, donde eran alojados de manera temporal hasta salir de España.
El tribunal impone una pena de un año y tres meses de prisión y reseña la existencia de otros seis acusados en situación de rebeldía y, por tanto, no juzgados en el proceso.
La investigación fue desarrollada por agentes de la Brigada Central del Crimen Organizado de la UDYCO de la Policía Nacional. La red tenía roles diferenciados en la captación de migrantes, la alteración de documentación y la gestión de su salida hacia países terceros, siempre dentro de la Unión Europea.
Los migrantes procedían del este, estados que no pertenecían a la UE, como Albania. “Ofrecían a esas personas procurarles documentación falsa, inmigrar al extranjero, y tras cobrarles diversas cantidades de dinero que oscilaban entre 10.000 a 15.000 euros por persona, les proporcionaban pasaportes falsos de países como Australia, Italia o Grecia”, dice el tribunal.
Con identidades falsas y billetes de avión gestionados por una agencia, también investigada durante el proceso, los migrantes eran alojados en, al menos, tres viviendas patera en la provincia de Almería.
La organización utilizada el Aeropuerto de La Cañada de San Urbano como punto de salida de estos ciudadanos hacia destinos preferiblemente en Reino Unido.
El tribunal detalla que “los escondían en diversos pisos patera que tenía la organización o en hoteles, para posteriormente llevarlos al aeropuerto de Almería”. España se usaba como lugar de tránsito. Luego los enviaban a países como Canadá, Reino Unido, USA y Australia.
Durante la investigación, iniciada en el año 2012, se hallaron pasaportes falsos y billetes de avión, así como documentos presuntamente emitidos por una agencia de viajes radicada en Barcelona, que ejercía como elemento clave en la logística de la organización.
Los sospechosos, la mayoría en paradero desconocido, eran de origen albanés y tenían infraestructuras para el alojamiento en Almería y Granada. Los propios delincuentes habrían usado documentos falsos para camuflarse y facilitar su huida frente a las autoridades.