“La comunicación eficaz aumenta la rentabilidad en la empresa”
Comunicar de forma eficiente se puede entrenar. Sobre todo al abordar temas complejos

Silvia García: la comunicación es el 80% de las acciones de la empresa.
El ochenta por ciento de las acciones en las empresas son a través de la comunicación. Si la comunicación falla todos los demás pilares de la empresa también: rentabilidad, clientes, equipo e incluso relación con proveedores. Cuando una empresa invierte en mejorar su comunicación, la rentabilidad también aumenta. Hablamos con Silvia García, Directora y formadora en Wings Coaching.
Silvia, ¿Cuáles son factores que afectan a la comunicación?
“Uno de los grandes factores que afectan a la comunicación es el pensar que las cosas son como yo las veo y pienso”. Cada persona ya tiene una idea preconcebida de cómo deben ser las cosas y en base a ello elige que mirar y qué no. Vive y actúa desde ese paradigma. Entonces, su comunicación será tan amplia o estrecha como su propia forma de ver la vida. La conversación interna que cada persona mantiene en su cabeza distorsiona toda su realidad.
“Para muchas personas su experiencia laboral no es grata, incluso han cambiado una y otra vez de empleo en busca de esa empresa que les haga sentir plenos. Pero esa experiencia probablemente nunca llegará si el problema radica con su expectativa inconsciente de cómo deberían ser las cosas, la realidad siempre chocará con su fantasía.
“La queja muchas veces, surge de una expectativa inconsciente no cumplida, pero no logra conectar a la persona con puntos de mejora laboral porque no se basa en un hecho real”. La persona se comunica desde su mapa y no logra conectar con los demás, esto hace que lograr sacar un buen trabajo adelante produzca un esfuerzo extra en lo operativo y en las relaciones.
El segundo factor es la falsa creencia de que hablar es lo mismo que comunicar. Aprendemos a hablar en los primeros años de vida, pero la comunicación es un proceso complejo y para que sea eficaz la persona tiene que interesarse por cómo recibe el mensaje la otra parte, adaptarlo a su interlocutor. Y muchas veces probar de una u otra forma hasta que logren hablar de lo mismo.
Comunicar parte de la intención de hacer llegar a otra persona un mensaje con unos valores y un tono emocional específico. Y tiene el objetivo de provocar algo en la otra persona.
¿Algún ejemplo en empresa?
Asistí como coach a una reunión donde el objetivo era involucrar a dos equipos en un mismo proyecto.
La preparación de esta reunión se hizo en un documento con palabras sueltas como “inicio, objetivo, puesta en común, cierre.” Como verás, aquí comienza el problema de la comunicación, con títulos escuetos, ninguna propuesta previa ni conexión con las personas. Observé también que la única persona que tenía el pequeño guion era el organizador, tenían planificados unos 30 minutos para la reunión.
El resultado fue una reunión de cerca de hora y media, dos equipos no involucrados en el proyecto y el líder frustrado. Su idea principal no había sido entendida ni aceptada, todos trabajarían en el proyecto, pero desde dos bandos.
¿Qué sucedió entonces con el proyecto?
Comenzamos desde cero a preparar la siguiente reunión (en ese momento trabajábamos cada semana en un programa de coaching y desarrollo empresarial).
Primero se definió en un párrafo el objetivo principal de la reunión. “Sé generoso con las palabras, describe cada detalle por escrito como si estuvieras hablando a la persona”, le dije. Él rápidamente apuntó, “el objetivo principal es que ambos equipos se unan para colaborar en cada etapa de este proyecto. Seremos un equipo multidisciplinar”.
Luego se describieron los siete puntos que incluiría la reunión, pero esta vez desarrollados, describiendo que se haría en cada etapa, cómo se coordinarían ambos equipos y la forma de medir si avanzaban como se esperaba.
El tercer paso fue enviar un email a todos los participantes con estos puntos pidiendo sugerencias a todos.
Al llegar a la reunión el ambiente era totalmente distinto, las ideas de mejora en cada punto surgían de ambas partes. El equipo había aceptado trabajar unido y tenían una ruta clara para comenzar. Desde ese momento el proceso de coaching en la empresa reforzó los tres pilares sobre los que trabajaría: planificación, coordinación y comunicación interna. Anteriormente el interés por una comunicación más eficaz no existía.
¿Cuál es el punto de inflexión para mejorar nuestra comunicación?
Reconocer nuestro exceso de individualismo y que nuestro parloteo interior apenas deja espacio para escuchar al otro. No nos damos cuenta de que una mente no educada es como un disco rayado, siempre está repitiendo algo, aunque a los cinco minutos diga lo contrario.
Podemos empezar por observar ese diálogo desordenado de la mente y quitarle autoridad, el verdadero líder que llevas dentro es el que observa, no el que habla en tu cabeza. Luego, si lo deseas, podrías empezar a apuntar dos listas: una de tus creencias (cómo ves la vida, las cosas…) y otra de tus expectativas (cómo deberían ser las cosas, la vida, el gobierno etc…). Tus creencias y tus expectativas te alejan siempre de la comunicación real contigo y con los demás y hay que hacernos conscientes de ellas.
Y quizás, por último, podríamos incluir además la diferencia entre estas dos palabras: hablar y comunicar. No siempre es necesario comunicar, pero hay que entrenar esta habilidad para cuando sea necesaria la comunicación.
¿Qué propone Wings Coaching para mejorar nuestra comunicación?
El próximo día 18 de marzo comenzaremos el curso online: ‘Comunicación y relaciones en la empresa, cómo mejorarlas’. Y las personas que estén interesadas en mejorar sus relaciones a través de una comunicación más empática y eficaz pueden solicitar información en el email sgarcia
.es al teléfono 686 11 54 00.