‘Corazones de papel’ para animar a los enfermos de COVID en Torrecárdenas
Las cartas están siendo un gran medio para llevar la solidaridad hasta el centro hospitalario

Cartas del proyecto \'Corazones de Papel\'
“¿Sabes? Mi abuela se llamaba Pepa. Ella tenía un corazón de papel en su época y escribía cartas de ánimo para los soldados que estaban heridos y tenían que volver a la batalla. Me reconforta saber que soy descendiente de alguien tan altruista. Ahora me toca a mi, a su nieta, mandar todo mi apoyo y mi ánimo a todas las personas que luchan por ganarle la batalla al COVID-19, quién me iba a decir a mi que yo viviría esta situación tan parecida para ponerme en su piel”.
Así arranca la historia de Elena, una de las más de cien cartas que han recibido esta semana para paliar la soledad que supone el aislamiento necesario para superar el coronavirus, los enfermos que se encuentran ingresados en las instalaciones del Hospital Universitario Torrecárdenas.
Se trata del proyecto ‘Corazones de Papel’ que desarrolla la Fundación Secuoya en diferentes centros hospitalarios del país y que lleva, de forma altruistra, una palabras de aliento llegados desde muy diferentes puntos de la geografía española a todos aquellos que siguen ingresados mientras los demás nos vamos desconfinando y caminando por las diferentes fases de la desescalada para desembocar en la ‘nueva normalidad’.
Misivas
Son varias las iniciativas que han llevado compañía a la estancia de los enfermos en Torrecárdenas vía carta. Un desembarco semanal que ha permitido que enfermos sientan no solo el cariño de todo el personal sanitario que cada día les ha acompañado, sino que les ha hecho ser conscientes del apoyo y solidaridad que ha generado esta crisis sanitaria en la sociedad.
Entre las misivas muchas voces de escolares como el de una niña de once años de Granada que les manda “todo su cariño”, otra de una alumna de sexto de Primaria que a modo de ‘coach’ se dirigía directamente a su lector: “Tú lo afrontarás porque eres valiente y lo sabes”; así como una joven granadina de 12 años que le recuerda a los enfermos que “la vida es un 10% de lo que te sucede y un 90% como reaccionas” por lo que les pide que no se rindan.
Desde Girona una señora de 43 años le enviaba “toda la positividad del mundo”, una gaditana de 45 años residente en Madrid que en su misiva, tras presentarse le cuenta: “Yo también sé varias cosas sobre ti: que luchas mucho pero que mucho, que hay muchísima gente fuera a la que le importas y está deseando abrazarte, que estás en las mejores manos y que dentro de nada vas a estar con los tuyos celebrando que te encuentras ya como una pera limonera”.
Esperanza
Cada uno en estas cartas trata de volcar un mensaje de cariño y esperanza para aquellos que, en estos momentos en los que la pandemia va remitiendo, en los que los aplausos son cada vez más apagados en comparación con las voces que vuelven a recorrer las calles, sepan que fuera siguen teniendo el apoyo no solo de sus familiares y amigos, sino también de toda la sociedad. Porque su lucha también es la lucha del resto, y no hay que olvidarla ahora que comenzamos a ver la luz.