Rescatan a un poni maltratado atado a un árbol, con una pata rota y sin comida
La Policía Nacional ha detenido al actual propietario del animal

Imagen del poni rescatado por la Policía Nacional.
La Policía Nacional ha detenido en Almería a un varón por un presunto delito de maltrato y abandono animales al no haber supuestamente atendido los cuidados requeridos por su poni, que fue localizado atado a un árbol y con una pata fracturada.
Según ha informado la Policía en un comunicado este sábado, la investigación se inició cuando este cuerpo tuvo conocimiento de la existencia de un poni lesionado y abandonado en un paraje descampado de la Rambla de Belén.
El animal se encontraba atado a un árbol, sin alimentos, y no podía apoyar la pata delantera izquierda, según informa la Policía, cuyos agentes de la Comisaría de Almería, una vez trasladado el animal al Centro Zoosanitario de la ciudad, se entrevistaron con la veterinaria del centro.
Dicha profesional, mediante un informe, certificó que presentaba desnutrición y una fractura en su pata delantera izquierda, la cual se intentó sanar con un entablillado artesanal y provocó una soldadura inadecuada de la pezuña, quedando rígida a 90 grados, impidiendo su apoyo.
Las pesquisas policiales condujeron a la identificación del actual propietario del animal, identificado como A.S.M., de 34 años de edad, quien no había cambiado la titularidad en el microchip, según explica la Policía.
El detenido, que ha pasado a disposición judicial, ha entregado en donación al animal al Centro Zoosanitario de Almería, donde se le dispensarán los cuidados necesarios, según informa la Policía, que recuerda que el artículo 337 del Código Penal castiga con hasta un año de prisión al que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico, amansado, o aquel que viva salvaje, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud o lo someta a explotación sexual.
Además, la Convención Europea para la protección de los animales de 13 de noviembre de 1987, ratificada por España en el BOE de 11 de octubre de 2017, destaca en su artículo 4 que "toda persona que posee un animal es responsable de su salud y su bienestar y, por ello, le obliga a procurar que las instalaciones, los cuidados y la atención que se dispense al animal tengan en cuenta sus necesidades etológicas, conforme a su especie y a su raza".