La Voz de Almeria

Almería

Más de 300 agentes de la Guardia Civil aprenden a revertir paradas cardíacas

La formación ha corrido a cargo del personal del 061 en Almería

Entrega de diplomas a los agentes que han participado en el curso de reanimación cardíaca.

Entrega de diplomas a los agentes que han participado en el curso de reanimación cardíaca.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Medio centenar de agentes de la Guardia Civil de los 320 que han participado en los cursos de entrenamiento en reanimación cardíaca en Almería han recibido hoy en la Comandancia el diploma que acredita su formación en esta materia. Los cursos se han impartido cada martes a lo largo de los últimos seis meses y, en ellos, los agentes han aprendido técnicas de reanimación y a utilizar el desfibrilador. “La mayoría de los accidentes se producen fuera del ámbito sanitario, a cualquiera nos puede pasar y si tenemos los conocimientos necesarios, podemos salvar vidas, que es lo más importante”, ha señalado el delegado territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales.


Una parada cardiorrespiratoria es, empleando terminología médica, una patología tiempo-dependiente. Es decir, que cada minuto cuenta y que una atención inmediata es clave para que el afectado se recupere con éxito. “Cuando ocurre es importante no perder tiempo. Hay que llamar urgentemente al 061 y mientras tanto iniciar las maniobras adecuadas para que el paciente se recupere”, cuenta Javier García del Águila, director asistencial de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias.


El coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Arturo Prieto Bozec, apuntaba que es fácil que los agentes se encuentren durante su servicio con situaciones así y que por eso es necesario que sepan cómo reaccionar. Desde 2015, cerca de 600 agentes de la Comandancia han realizado estos cursos de reanimación cardíaca, aunque esta edición se ha contado con la cifra más alta de participantes. Prieto Bozec, que antes de Almería desempeñó su cargo en Murcia, desvelaba hoy que allí tuvieron que utilizar los desfibriladores en tres ocasiones, una de ellas para salvarle la vida a un niño de corta edad.


Desde el 061 se insiste en que la enseñanza de las maniobras de reanimación no están centradas solo en el personal sanitario ni en los llamados primeros intervinientes, sino que están abiertas y “deben existir” para el resto de la población. “Nadie está exento de ser testigo de una parada cardíaca, el 60-70% se producen en domicilio, en lugares de trabajo o en la vía pública y a más de uno nos tocará actuar en algún momento de nuestra vida”, apunta el director asistencial de Emergencias Sanitarias en la provincia.


La Junta estableció en 2012 la obligatoriedad de instalar desfibriladores en sitios públicos con gran afluencia de público, aunque eso no resta que en otros sitios donde no es obligatorio haya que ponerlos también. En Andalucía hay en torno a 1.600 desfibriladores instalados. Son pocos, dice Javier García del Águila, pero “muchos mas” de los que había hace un par de años. “Son muy fáciles de utilizar y no entrañan ningún riesgo para el paciente. Lo más peligroso para quien sufre una parada cardíaca es no hacer nada”.


tracking