Castellón: "Para estos chiringuitos, mejor ninguno"
La Junta recuerda que el Ayuntamiento dejó caducar ocho licencias totalmente regularizadas

Mesas y sillas de un chiringuito en la capital
Nadie quiere unos chiringuitos en situación irregular y sin la imagen de “calidad” que todos consideran que deben ofrecer estos establecimientos a turistas y almerienses, pero una docena de años después y con un traspaso de competencias de por medio, la situación sigue siendo la misma.
Después de que desde el Servicio Provincial de Costas se hayan abierto expedientes sancionadores a los cinco chiringuitos de la ciudad por valor de 14.000 euros, a pesar de que estos solicitaran la concesión administrativa en diciembre de 2016 a la Junta de Andalucía, parece que todas las partes quieren buscar soluciones. De hecho después de suspender dos veces encuentros entre Costas, Junta y Ayuntamiento, parece que la próxima semana podría producirse finalmente esta reunión.
Para el teniente de alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Castellón, el estado actual de los chiringuitos de la capital le ha llevado a afirmar que “para tener estos chiringuitos mejor no tener ninguno” y a mostrar su intención de que “éste sea el último año en que sigan igual”, es decir, que o regularización y nuevos establecimientos o proceder al derribo.
Historia del conflicto
Claro, el primero de los procedimientos le correspondería desarrollarlo a la Junta de Andalucía y el segundo a la Dirección General de Costas, y es que el Ayuntamiento actualmente no tiene ninguna competencia en la materia.
Si bien, desde la administración autonómica el delegado de Medio Ambiente, Antonio Martínez, le recuerda al Consistorio que este problema “se solucionó en 2013 cuando se le concedieron un total de ocho licencias de chiringuitos en la capital al Ayuntamiento de Almería por un plazo de diez años y otros cinco prorrogables”.
Pero cuando al ente municipal le tocaba presentar ante la Junta el proyecto, “sin atender a los requerimientos de los técnicos, no lo presentaron con lo que en 2014 se inició el expediente de caducidad de estas concesiones y es en enero de 2015 cuando se resuelve la caducidad”.
Considera Martínez que no es justo que tras doce años de problemas a ver si ahora toda la responsabilidad va a recaer en la Junta por unas solicitudes de concesión presentadas por los empresarios de playas en diciembre de 2016.
Asegura el delegado de Medio Ambiente que “los expedientes de los chiringuitos no son nada fáciles” y recuerda además que “el Ayuntamiento tiene que darles el informe de calificación ambiental así como la licencia municipal de apertura” por lo que el procedimiento no está completo.
Sea como sea, lo que pone de manifiesto todo lo ocurrido en la última semana es la necesidad de que las tres patas del problema, junto a los empresarios de playas, se sienten en la misma mesa para buscar una solución que acabe con los conflictos de tantos años.