España blinda la diversidad agrícola
El país se suma a la red europea de bancos de germoplasma para conservar los cultivos del futuro

La participación española permitirá incorporar recursos fitogenéticos nacionales para la agricultura y la alimentación a la colección europea y facilitar su conservación y utilización.
España se ha incorporado formalmente al Sistema Integrado Europeo de Bancos de Germoplasma (AEGIS), una iniciativa destinada a coordinar la conservación y el uso sostenible de los recursos fitogenéticos para la agricultura y la alimentación. La adhesión se ha formalizado mediante la firma de un Memorando de Entendimiento por parte de la directora general de Producciones y Mercados Agrarios, Elena Busutil.
La incorporación permitirá que recursos fitogenéticos españoles puedan formar parte de la colección europea, integrada por material vegetal conservado en diferentes instituciones nacionales. Estas muestras se gestionan siguiendo estándares comunes de conservación y calidad para garantizar su preservación a largo plazo.
Además de conservar este patrimonio genético, AEGIS facilita que los recursos estén disponibles para ámbitos como la investigación, la mejora genética y la formación. España comenzará ahora el proceso para identificar qué instituciones nacionales podrán incorporarse como miembros asociados y qué accesiones podrán integrarse en la colección europea.
Una reserva genética para la agricultura del futuro
Los recursos fitogenéticos constituyen la base de la diversidad genética de los cultivos. Su conservación permite disponer de características que pueden resultar esenciales para desarrollar nuevas variedades adaptadas a diferentes condiciones ambientales, incrementar la productividad y mejorar la resiliencia de los sistemas agrícolas.
Esta labor adquiere especial relevancia ante los retos que afronta la agricultura, desde la adaptación a nuevas condiciones climáticas hasta la aparición de plagas y enfermedades o la necesidad de producir de manera más eficiente.
La entrada de España en AEGIS refuerza así la cooperación europea para preservar la diversidad genética vegetal, considerada un patrimonio estratégico para garantizar la agricultura y la alimentación de las próximas generaciones.