El vecino milenario de Almería a 1.600 metros de altura que solo puedes visitar pidiendo permiso
Es necesario obtener una autorización para llegar hasta él

Tronco de la Sabina Milenaria.
Al norte de la provincia de Almería, en uno de los paisajes más sobrecogedores y menos transitados de la provincia, se esconde un ser vivo que ha desafiado al tiempo. Es alto, robusto, solitario y milenario. Nadie lo ve por casualidad.
Para encontrarse con él no basta con saber su ubicación: es necesario pedir permiso, desplazarse hasta una zona protegida y caminar por un sendero silencioso de casi diez kilómetros. Y, aun así, cuando por fin aparece ante los ojos, lo primero que uno siente es respeto. O, como dijo el poeta Julio Alfredo Egea, “el vértigo del paso del tiempo”.
Ese habitante antiguo es la Sabina Albar Milenaria, uno de los tesoros naturales más impresionantes de Almería y de todo el sureste peninsular.
Se encuentra en el término municipal de Chirivel, en plena Sierra de María-Los Vélez, a más de 1.600 metros de altitud. Allí, en lo alto de una altiplanicie, resiste el paso de los siglos con su tronco retorcido y una copa densa de un verde oscuro que contrasta con la roca caliza del entorno.
Se estima que esta sabina albar (Juniperus thurifera) podría tener entre 600 y 1.000 años de vida, lo que la convierte en uno de los árboles más longevos y emblemáticos del sur peninsular. Su presencia recuerda el pasado forestal de estas sierras, cuando grandes sabinares esteparios cubrían estas tierras durante la Edad Terciaria, antes de que el clima, la acción humana y el paso del tiempo redujeran su dominio a unos pocos enclaves como este.
La singularidad y la fragilidad del entorno donde se ubica este árbol centenario han llevado a que la visita esté regulada. La Sabina Albar se encuentra dentro de una zona de reserva del Parque Natural, lo que implica que no se puede acceder libremente.
Para hacerlo, es necesario obtener una autorización previa dirigiéndose al CEDEFO de Vélez-Blanco, donde se encuentra la oficina de gestión del parque.
Solo entonces se puede iniciar el recorrido hacia este monumento natural. El punto de partida es el municipio de Chirivel, y desde su calle Camino del Puerto parte el camino hacia la sabina. Tras cruzar bajo la autovía A-92N, el asfalto se convierte en una pista forestal que se prolonga durante unos 5 kilómetros, hasta llegar al inicio del sendero señalizado.
Desde allí comienza una ruta de 9,8 kilómetros entre pinares, un trayecto serpenteante que va ganando altura y para recorrer sin prisas, permitiendo que el entorno te prepare para el encuentro con este monumento natural viviente.
La sabina milenaria de Chirivel se ha convertido en un símbolo de resistencia natural, un emblema del patrimonio natural del norte de Almería y un ejemplo de la extraordinaria biodiversidad que esconde la Sierra de María-Los Vélez.