Fiesta campera por la nueva plaza de toros de Pascual Oña en su finca
La celebración fue en homenaje a sus abuelos, Pascual Oña Núñez y Mariana Ruiz López

Pascual Oña, novillero; Josele Pérez; el matador de toros Tomás Zurano; Joaquín Alonso, Quino y su hijo Quinito, con Gustavo Martos
El novillero almeriense Pascual Oña ha organizado en su finca del barrio almeriense de Los Molinos una impresionante fiesta campera para celebrar la inauguración de la plaza de toros, donde junto a la buena comida a base de embutidos y carnes realizadas a la brasa por cocineros argentinos, concluyó con el buen cante de Lidia Plaza, acompañada a la guitarra por Juan David Lázaro.
“Esta fiesta la he organizado en homenaje a mis abuelos, que eran grandes aficionados taurinos, don Pascual Oña Núñez y doña Mariana Ruiz López. Fallecieron este pasado mes de febrero y para recordarlos le hemos hecho este homenaje taurino”, indica Pascual Oña, novillero sin picadores almeriense.
La fiesta campera comenzó con la “tienta en toda regla. Hemos traído un caballo de picar de la cuadra de Granada. Ha venido un picador que va, entre otros, con Víctor Janeiro”, indica Pascual.
Uno de los fines que persiguen los integrantes de la Peña taurina Pascual Oña, peña que es en homenaje al abuelo del novillero almeriense, es fomentar la fiesta taurina. “A través de este tipo de fiestas, queremos explicarle a todo el mundo en qué consiste el toreo. La Peña desarrolla su actividad en la propia finca de Pascual Oña, Finca El Blanco y Negro.
“Aunque hemos hecho alguna fiesta más, es la primera tienta seria que hacemos tras concluir la plaza de toros, con albero incluido”, rememora el novillero, tras explicar que grandes cocineros argentinos serían los que deleitaran el paladar de los muchísimos invitados a la celebración campera en su finca.
Ricardo Montes y Gustavo Acosta, junto con Rosi Rodríguez y Mari Carmen González son los argentinos que se han encargado de preparar a la brasa ricas carnes y costillas, junto con embutidos, igualmente a la brasa, para abrir boca con el arroz campero que degustaron los invitados a la fiesta. Todo ello regado con buenas bebidas.
En un magnífico ambiente, en plena naturaleza, pero dentro de la propia ciudad, numerosos amigos, incluidas sus familias, disfrutaron de la finca y de la fiesta flamenca con que concluyó la celebración. La voz de la cantaora Lidia Plaza, que estuvo acompañada a la guitarra por Juan David Lázaro, puso la nota del mejor flamenco.