Antonio Lucas: “El Instituto garantizará la cualificación de los futuros profesionales de la cultura”
Aunque posee una dilatada trayectoria política, la verdadera vocación de Antonio Lucas (Olula del Río, 1971) es la gestión cultural. Ha desarrollado proyectos profesionales en cine, teatro y literatura. Ahora se enfrenta a un ilusionante cometido: dirigir el Instituto Andaluz de Enseñanzas Artísticas Superiores.
¿Cómo le surgió la oportunidad de estar al frente de la puesta en marcha del Instituto?
Fue en una de las últimas visitas en las que asistí al Consejero de Educación, Cultura y Deporte en Madrid. Él tenía una reunión en el Ministerio y me comentó que tenía previsto poner en marcha el Instituto. Sin apenas tiempo para pensármelo hice la preceptiva consulta a quien ya era la presidenta y acababa de ser mi consejera, Susana Díaz, y a la semana siguiente llevaron el nombramiento al Consejo de Gobierno.
¿Considera que su experiencia en la Delegación de Cultura y su especialización en temas de esta índole han sido claves?
Quiero pensar que sí. Luciano Alonso ya me conoció como delegado de Cultura en mi última etapa hasta la fusión con Educación. Mi periodo al frente de la Delegación fue muy intensa y, a pesar del poco tiempo que estuve, fue más que suficiente para conocer lo más importante de la estructura de la Consejería y sus servicios centrales. Aunque funcionalmente estas enseñanzas pertenecen al sistema educativo andaluz, su proyección es eminentemente cultural. Las Escuelas Superiores de Arte Dramático, Diseño o los Conservatorios Superiores de Música o Danza son el último escalafón en la cualificación técnica oficial de los futuros músicos, actores, directores, dramaturgos o bailarines que formen parte de la industria cultural andaluza. Son una media de 4.000 alumnos al año con una plantilla de casi mil profesores distribuidos en los quince centros públicos que imparten estas enseñanzas y que se adscriben al Instituto desde el momento de su creación.
¿Qué objetivos se marca a corto-medio plazo?
En un primer momento adaptar el diseño del propio Instituto lo más posible a las necesidades de este tipo de enseñanzas y después acercarlo al máximo para que lo sientan como suyo, de manera que convierta en un instrumento de referencia efectivamente útil para el logro de sus necesidades. El Instituto nace con espíritu de servicio público basado en la búsqueda de la mejora constante de la calidad de estas enseñanzas y cualificación de los alumnos.
¿Programará actividades propias?
Me encantaría, sobre todo formativas, pero va a depender del presupuesto que se asigne y el peso que en el mismo tengan los gastos de personal, funcionamiento y los derivados de la gestión de las atribuciones propias.
¿Qué papel tendrá Almería en el mismo?
En este momento la Escuela de Artes y Oficios es uno de los diez centros que están impartiendo de forma experimental la especialidad de Diseño y puede optar, como el resto, a ser uno de los seleccionados para impartir el Título Superior. Si así fuese, estaría integrado dentro del Instituto y formaría parte del mapa de las Artísticas Superiores en Andalucía.
¿Ha logrado Andalucía mantener su programa de Enseñanzas Artísticas?
La presidenta y el consejero tienen muy claro que como instrumento de cohesión e igualdad es un auténtico motor de cambio de la sociedad andaluza del presente y el futuro. Por eso se sigue apostando por mantener medidas como la gratuidad de libros y, cómo no, una apuesta decidida por este tipo de enseñanzas en una tierra donde el arte y la cultura son seña de identidad. Buena prueba de ello es la puesta en marcha del Instituto para garantizar la cualificación de los futuros profesionales de la cultura.