El montaje de títeres Yo soy la locura propone un regreso a la delicadeza
El montaje de títeres Yo soy la locura propone un regreso a la delicadeza
La compañía Claroscuro propuso la noche del viernes en el Teatro Auditorio de Vícar un seductor y convincente regreso a la delicadeza. El espectáculo de títeres, música en directo y expresión ‘Yo soy la locura’ dejó sin palabras al público, con una puesta en escena de extremado mérito artístico. Partiendo de un cuento del siglo XVI, la cuento del siglo XVI, Julie Vachon y Francisco de Paula Sánchez han desarrollado una pieza que devuelve a la marioneta el papel de juguete animado con el que cualquier niño hubiese soñado que le entretuvieran sus mayores. Por eso, este espectáculo es idóneo para adultos, sin perjuicio de su innegable dimensión de pieza para un público familiar.
Ternura, magia, ensoñación, fantasía y evocaciones se conjugan en esta historia que es como un masaje emocional para los pasajeros del siglo XXI.
La voz de la soprano-actriz Verónica Plata, las manos de los marionetistas y la impagable música de instrumentos antiguos se suman en una especie de animación de un cuadro barroco que, lejos de la severidad y el desgarro de esa referencia artística, conduce a otros motivos anímicamente más serenos.