Carmen de la Rosa publica ‘El Al Mizar’, una novela “con sabor a sur”
Carmen de la Rosa publica ‘El Al Mizar’, una novela “con sabor a sur”
En media vida ha logrado más que la mayoría de mortales en una entera: es licenciada en Periodismo por la Complutense, piloto privado, profesora de Danza Española por el Conservatorio de Murcia y, en la actualidad, dirige su propia agencia de publicidad, GoYa!, en la ciudad alemana de Heidelberg, donde reside y ejerce como chef. Y, por si fuera poco, acaba de publicar su primera novela.
‘El Al Mizar’ (Almuzara) va camino de su segunda edición tras un mes en las librerías y apunta a un nuevo fenómeno al estilo de ‘Entre limones’. “Toma su nombre de una estrella, Mizar, una de las más luminosas, y porque era muy parecido a Alpízar, el nombre del castillo almohade de mi familia que está en Paterna de Campo, Huelva”, explica vía correo electrónico Carmen de la Rosa.
Aunque sevillana de nacimiento, la autora tiene una fuerte vinculación con Almería. “Llegué con 18 años, recién casada, y viví allí hasta que nos mudamos a Madrid. De hecho, Patricia, mi única hija, es almeriense. Allí transcurrió mi juventud, hice muchos y buenísimos amigos, pasé mis vacaciones en La Zalea, en una casa inglesa de Serón, empecé la carrera de danza, saqué la licencia de piloto privado... Tuve buenas e inolvidables vivencias: llevo a Almería en el corazón”, recuerda.
Inspiración garruchera
De hecho, el primer fogonazo de ‘El Al Mizar’ nace en la provincia. “Fue un verano en Garrucha, en casa de mi hija Patricia. En una fiesta familiar, mi hermana me retó a que escribiera una novela basada en la historia real de la familia. La idea quedó rondándome pero no empecé a hacerlo hasta que mi sobrino Nacho me contó, a la vuelta de una visita desastrosa que hizo al Alpízar con unos rusos que querían comprarlo, una rocambolesca historia. Entonces me puse delante del ordenador y surgió como por ensalmo”.
En ‘El Al Mizar’, Carmen de la Rosa transita por varios géneros sin perder de vista el sentido del humor. “Es costumbrista y de intriga, aparte de lúdica, sarcástica, lírica a veces… No me planteé su género cuando la empecé. Me fueron fluyendo los recuerdos de la infancia, mi vida en Heidelberg, las conversaciones con las hermanas, historias de mi madre... Eso sí, el cadáver del Barranco de las Ranas es totalmente ficción, era necesario una intriga que corriera a través del relato”.
Amalia, la protagonista, comparte rasgos con la autora. “Es como mi hermana melliza pero más optimista y guasona que yo. Es la mujer que a mí me gustaría ser”. Y aunque sus personajes centrales son mujeres no es una historia esencialmente femenina. “Sus protagonistas son las hermanas del Río Panero pero no es una novela dirigida a las mujeres sino coral. A muchos amigos les ha gustado mucho, se la han leído de un tirón. Además el humor no tiene género”, explica.
Y, ante todo, defiende que por las páginas de su primer libro, que tendrá continuación, corre la tierra que la vio nacer. “Es una novela con sabor a sur, escrita por una mujer del sur, con sensibilidad del sur. Aunque lleve tantos años fuera, me siento andaluza”.