Dos máscaras no bastan para tapar al Almería
Chumi y Álex Muñoz compiten protegidos tras sufrir fracturas nasales, pero nadie puede esconder el liderato ni la ambición de su equipo

Álex Muñoz y Chumi compiten con máscara y no paran de ganar.
Hay imágenes que terminan definiendo una temporada. En el Almería dos futbolistas han aparecido sobre el césped protegidos por una máscara. Primero fue Chumi durante la pretemporada. Después le tocó a Álex Muñoz. Ambos han tenido que convivir con una fractura nasal y con esa protección que llama la atención desde la grada. Pero mientras las máscaras cubren parte del rostro, resulta imposible esconder lo que está construyendo el equipo de García Pimienta en el campeonato.
Porque el Almería no puede ir de tapado. Puede hablar de prudencia, de trabajo diario y de humildad, pero la clasificación y el fútbol que despliega cada jornada se encargan de señalarlo. El liderato no es fruto de una casualidad. Es la consecuencia de una plantilla comprometida, de una idea reconocible y de una ambición compartida que apunta directamente al ascenso. Con dos jugadores enmascarados y un grupo que no deja de crecer, el mensaje resulta evidente: nadie puede tapar el esplendor rojiblanco sobre la hierba.

Los enmascarados del Almería no paran de celebrar goles.
Dos máscaras sobre el césped
Las lesiones forman parte del fútbol y las fracturas nasales obligan a buscar soluciones. Chumi ya lució una máscara protectora durante la pretemporada para seguir compitiendo sin riesgos. Más tarde fue Álex Muñoz quien tuvo que recurrir a la misma protección para regresar a los terrenos de juego.
La escena resulta llamativa porque no es habitual ver a dos jugadores del mismo equipo competir con el rostro protegido en tan poco espacio de tiempo. Sin embargo, lejos de convertirse en un problema, ambos han seguido aportando al colectivo con absoluta normalidad. Las máscaras han sido una ayuda para seguir jugando, no una barrera para rendir.

´Chumi se ha adaptado perfectamente a la protección.
La humildad que protege al líder
Si existe una protección invisible en este Almería no está fabricada en materiales especiales. Se llama humildad. Después de dos intentos frustrados por regresar a Primera División, el vestuario ha aprendido que la categoría no regala nada y que cada jornada exige el máximo nivel competitivo.
García Pimienta ha repetido en varias ocasiones que el camino es largo y que queda mucho por recorrer. Su frase de que "va a ser un año bonito" resume perfectamente el ambiente que rodea al equipo. Hay ilusión, hay confianza y hay argumentos para creer, pero nadie observa exceso de euforia. El líder avanza con paso firme y sin levantar la voz.

Álex Muñoz se está adueñando de la banda izquierda.
Se ganan el respeto
Los rivales ya saben que tienen delante a un candidato de verdad. La afición vuelve a reconocerse en un equipo competitivo y ambicioso. Y mientras Chumi y Álex Muñoz protegen sus narices con una máscara, el Almería protege sus sueños con trabajo, juego y compromiso.
Dos máscaras pueden ocultar un rostro durante noventa minutos. Lo que no pueden tapar es a un líder. Ni tampoco a un equipo que tiene entre ceja y ceja el regreso a Primera División.