La Voz de Almeria

UD Almería

La Segunda quiere verle los dientes al Almería de García Pimienta

El nuevo técnico está llamado a construir un equipo capaz de igualar la intensidad de sus rivales sin renunciar a su fútbol

La última prueba de la pretemporada fue con victoria por 0-4 ante el Córdoba, en Marbella.

La última prueba de la pretemporada fue con victoria por 0-4 ante el Córdoba, en Marbella.UD Almería

Tony Fernández
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Hay equipos que juegan bien y otros que compiten mejor. La diferencia en Segunda División suele estar ahí, en esos pequeños detalles que no aparecen en las estadísticas pero acaban pesando en la clasificación. La categoría es larga, dura y exigente. No basta con tener más talento ni mejores futbolistas. Hay que saber sobrevivir en campos donde el rival convierte cada balón dividido en una batalla y donde el partido se juega muchas veces al límite de las emociones. Al Almería de Rubi le ha faltado en demasiadas ocasiones esa versión incómoda, decidida y competitiva que tanto se valora en una categoría donde nadie regala nada.

No se trata de repartir golpes ni de renunciar a una identidad basada en el fútbol. Se trata de transmitir carácter cuando el encuentro lo exige. De enseñar los dientes cuando el rival sale con el cuchillo entre ellos. De responder a la intensidad con intensidad. El Almería ha sido muchas veces un equipo respetado por su calidad pero pocas veces temido por su capacidad para endurecer los partidos. La llegada de García Pimienta abre una nueva etapa y también un nuevo desafío. Mantener el talento de la plantilla y añadir ese punto de mala uva competitiva que tantas veces decide ascensos y campeonatos.

Los Almerías de Rubi no iban al límite y acababan cosidos a tarjetasLe toca a García Pimienta imprimir carácter a su modelo

Thalys era expulsado en el último partido de la temporada ante el Málaga.

Thalys era expulsado en el último partido de la temporada ante el Málaga.Juan Sánchez

Una asignatura pendiente

Durante la etapa de Rubi el Almería construyó un equipo reconocible, ofensivo y con una idea clara de juego. El problema aparecía cuando los encuentros abandonaban el terreno de la técnica para instalarse en el de la supervivencia. Muchos rivales encontraron la fórmula. Presión alta, contactos permanentes, interrupciones constantes y partidos llevados al límite de la tensión. Ahí el equipo rojiblanco sufrió más de la cuenta. Incluso daba la sensación de acabar castigado por los árbitros con más frecuencia que aquellos equipos que habían elevado la temperatura del choque desde el primer minuto.

Sergio Arribas ha sido de los jugadores rojiblancos más castigados.

Sergio Arribas ha sido de los jugadores rojiblancos más castigados.Juan Sánchez

La Segunda no regala nada

La categoría de plata tiene códigos propios. Se gana con calidad pero también con oficio. Los equipos que acaban celebrando ascensos suelen dominar ambos registros. Saben jugar y saben competir. Conocen el reglamento y entienden los tiempos de cada encuentro. No es casualidad que muchos campos se conviertan en auténticas pruebas de resistencia. Allí no basta con acumular posesión ni generar ocasiones. Hay que responder a la agresividad competitiva del rival y evitar que el partido se convierta en una trampa. El Almería ha tenido fútbol para mirar a todos desde arriba, pero le ha faltado en ocasiones ese instinto que permite sobrevivir cuando el balón deja de ser el único protagonista.

La temporada no acabó bien para el Almería y Rubi acabó su ciclo.

La temporada no acabó bien para el Almería y Rubi acabó su ciclo.Juan Sánchez

La oportunidad de García Pimienta

La etapa de Rubi ya forma parte de la historia reciente del club y ahora le toca a García Pimienta construir su propia versión del Almería. Nadie espera un equipo violento ni alejado de los valores que le han permitido crecer. Pero sí una escuadra capaz de competir con el mismo ardor que los rivales más incómodos. Enseñar los dientes no significa perder la elegancia. Significa no retroceder ante la adversidad. Significa ganar respeto en escenarios donde la calidad por sí sola no alcanza. 

Si el nuevo técnico consigue añadir carácter, intensidad y una pizca de picardía a una plantilla repleta de talento, el Almería tendrá muchas más herramientas para cumplir su gran objetivo. Porque en Segunda, además de jugar bien, también hay que saber hacerse fuerte. Y ese aprendizaje puede marcar la diferencia entre quedarse en el camino o regresar a Primera División.

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