“Me fui del Almería entre lágrimas, fue la situación más dura de mi carrera”
Miguel Compán, que lleva más de 20 años como entrenador, revela qué ocurrió para abandonar la UDA

Miguel Compán ha pasado por varios clubes de Almería, pero le marcó mucho su salida de la UDA.
Está en el mejor momento de su vida. Tiene 49 años e inicia un nuevo camino con el histórico CD Oriente, pero Miguel Compán ya lleva unos cuantos kilómetros encima. El entrenador también pasó por Adra, Pavía, Almería, Comarca del Mármol y Escuela EDA. Se le quedó clavada una espina cuando dejó la UDA: “Me marché entre lágrimas. No continuar en el club de tu ciudad es durísimo”, revela. Fue jugador, pero se le quedaba corto: “Disfrutaba más con cuestiones técnicas y tácticas que en el campo, así que me formé y muy joven empecé a entrenar”.
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Miguel Compán y sus 22 años entrenando en Almería: "La situación más triste que viví fue..."
Carlos Miralles
Colgó las botas tras sudar la camiseta de Oriente y Pavía. “Antonio Valdivia me dijo que si quería echarle una mano con chavales como Molo, Tenorio… El grupo de chavales era excepcional y me impulsó todavía más para ser entrenador”, indica. Probó suerte en el mítico Miramar, en Adra, estando una temporada en el juvenil y seis con el sénior: “Aún no tenía ni 30 años y era menor que futbolistas como Polo, una institución en Almería y al que iba a ver jugar. Me sirvió para coger experiencia y me ayudó muchísimo”.

En la Ciudad Deportiva de La Cañada. Compán nunca deja de ver fútbol.
La salvación con el Pavía que luego le llevó al Almería
El Pavía fue su casa durante ocho campañas. “Cuando llego a un sitio me implico tanto que nunca suelo estar poco tiempo. Lo recuerdo con alegría. Me quedo con esos chicos que he visto crecer. En mi último año dejé el equipo sénior para coger el infantil y lo salvamos en la última jornada contra el Almería, que se jugaba entrar al Campeonato de Andalucía. Luego existían algunas diferencias y por eso decidí marcharme”.
"Agustín Sánchez quien me llevó al Almería. Me dijo de tomarnos un café y acepté"
Es en 2017 cuando firma por la UD Almería: “Me llevó Agustín Sánchez, que coordinaba las bases. En ese momento éramos ‘enemigos’ deportivos y veníamos de ganarle al Almería. Se enteró de que yo salía del Pavía; me llamó y me dijo que si quería tomarme un café con él, y me propuso ir a la UDA. Quería inculcar sentimiento de pertenencia en la cantera, apostó por mí y me dio el infantil”.

Cuando dirigía al Comarca del Mármol, al que llevó a Primera Andaluza.
El momento más duro desde que está en el fútbol
Se emociona cuando recuerda esa etapa “preciosa” en el Almería. Una plantilla con Bruno Iribarne, Edu Pla, Lidueña… que ganó el Campeonato de Andalucía Infantil: “El club se volcó con nosotros y aquello fue inolvidable”. Del infantil saltó al División de Honor Juvenil y cuando cumplió su cuarto año en el club, todo se vino abajo: “Fue de las cosas más tristes que he vivido. Yo me fui del Almería a pesar de que me ofreció la renovación para seguir en el Juvenil División de Honor, pero sentí que no se valoraba mi trabajo ni lo que aportaba al club. Prácticamente llevaba a un equipo profesional y se me quedó esa espina porque creo que no fueron justos conmigo”.
"De un día para otro cambiaron todas las condiciones y decidí dejar la UDA"
¿Qué ocurrió para ese adiós inesperado del Almería? Miguel Compán lo cuenta todo: “Una persona del club se sentó conmigo y me dijo que querían dar un paso más. Yo dije que necesitaba trabajar en alguna parcela más para complementar, ya que mi sueldo no iba acorde con lo que se hacía, realmente. No es que pidiera más dinero, sino qué podía aportar más para mejorar esas condiciones. Me dijeron que sí, todo perfecto, pero a la mañana siguiente me ponen encima de la mesa una cosa totalmente distinta y claro...”.

Su etapa en el Almería, donde dirigió al infantil y al juvenil División de Honor.
Se sentía capacitado para ayudar al Almería
Esa fue la gota que colmó el vaso y Compán decidió abandonar la disciplina rojiblanca en 2021: “Me fui entre lágrimas del Almería. No continuar en el club de tu ciudad es durísimo, pero tenía que hacerlo porque no me sentía valorado. Es la situación más dura de mi carrera. Quería seguir ayudando, conozco bien a la cantera de la provincia y era feliz, pero veía que llegaba gente a la que sí le ponían todo tipo de facilidades y a mí no se me reconocía tanto mi trabajo en la entidad”.
"Llegaba gente de fuera y sí le daban todo tipo de facilidades..."
Miguel Compán no se quedó parado y se fue al Comarca del Mármol, a un proyecto que quería revitalizar el sentimiento en la zona. Consiguió el ascenso a Primera Andaluza, aunque llegado el momento de dar un paso más, no había suficiente poderío económico para hacer fichajes. Descansó y acaba de finalizar cuatro temporadas en la Escuela EDA, con Miranda.

En la Escuela EDA también se lo ha pasado en grande.
"Ahora me tomo el deporte con más calma"
En el apartado más personal, Compán ha ido aprendiendo tanto del fútbol que solo “me queda disfrutar, intentar no cometer errores y tomarme la vida con más calma. Estoy en el mejor momento de mi vida. Tuve opciones de salir a entrenar fuera, aunque laboralmente las condiciones no eran las idóneas como para perder la estabilidad que tengo aquí en Almería. Cuando no sienta esas ganas, el gusanillo del fútbol, lo dejaré, lo tengo claro”.
"He podido salir fuera a entrenar, pero en Almería ya tengo una estabilidad"
Como gestor de vestuario, sobre todo en categorías sénior no profesionales, Miguel Compán valora mucho el lado humano, la implicación de unas personas restan tiempo a la familia y a los amigos por practicar deporte: “Necesito saber qué le pasa al jugador, es decir, si se ha enfadado con la novia, si viene de estudiar, si viene de trabajar muchas horas, de un invernadero, de la obra… Tu labor como entrenador es ayudar, porque están perdiendo tiempo con las familias por defender una camiseta”, finaliza.

Ha firmado por el CD Oriente para dar un giro al club.
La jornada que tiene guardada en el corazón
“Fue la final del Campeonato de Andalucía Infantil con el Almería. Nos enfrentábamos al Málaga, que tenía un plantillón, y nosotros llegábamos muy mermados físicamente. En la primera mitad nos mantuvimos vivos con 0-0 y Bruno Iribarne parando todo. Entramos al vestuario y dije: “Chicos, estamos perfectos, no pueden con nosotros”. Se animaron, tuvimos la ocasión a balón parado y marcamos. Bruno paró tres penaltis. Ese fue el momento más feliz”, cuenta. Ya está en marcha con el nuevo proyecto deportivo del CD Oriente.