El Zaragoza abría el melón: ahora la caza va por los despachos
La purga aterriza en Segunda con doblete del club blanquillo y estreno para la SD Huesca

El trabajo de Ángel Martín González queda en manos de la SD Huesca.
No todos los clubes piensan igual. Cuando los resultados no salen es un denominador común poner en la calle al entrenador y no tanto al que lo ficha. Se ha metido el virus en los despachos y los resultados van a la oficina y salpican a los directores deportivos, que son los que firman al entrenador y a los futbolistas. La excepción que confirma la regla la firma un Mirandés que apuesta por Alfredo Merino para lo bueno y para lo malo. La pasada temporada tocando la Primera y esta cerrando la Segunda, sigue contando con la confianza de su presidente.
El Real Zaragoza abría el melón de los ceses en el despacho, algo que ya se venía dando en La Premier. Como en fútbol todo se copia, ha saltado a España ese puñal que acaba con aquel que hizo la plantilla si no se cumplen los objetivos: comienza la cacería. Los clubes son sociedades anónimas que trabajan como empresas y los resultados se tienen que dar. Cuando entran en los despachos se llevan por delante al director deportivo, sin la opción de volver a intentarlo con un nuevo entrenador. Esta temporada los dos clubes de Aragón han repetido patrón.

Juan Carlos Cordero era despedido junto al entrenador Miguel Ángel Ramírez.
El caso que abría la veda
La pasada temporada Miguel Ángel Ramírez y Juan Carlos Cordero abrieron la lista. Esta temporada el club blanquillo repite el guion con Rubén Sellés y Txema Indias. Nada que ver con la fidelidad del Mirandés a su hombre de despacho. Cuando Cordero era despedido el puñal entró en su despacho y no tuvo la posibilidad de volver a intentarlo. Parecía que aprenderían los rectores del club de esta situación y se ha vuelto a producir, y con una situación aún más grave que la pasada temporada: porque salvo en una jornada, todas las demás las lleva el Zaragoza en descenso.

Txema Indias era una apuesta segura del Real Zaragoza.
La onda expansiva se extiende
Muy cerca de la capital del Ebro está la Sociedad Deportiva Huesca en apuros que va a por su tercer entrenador de la temporada, y ha copiado el modelo del Real Zaragoza. La derrota en Málaga le ha costado el puesto al entrenador, Jon Pérez Bolo y al que lo firmaba: Ángel Martín González. No es uno más en la profesión el director deportivo despedido, ya que ha demostrado su enorme capacidad y conocimiento del oficio. No le ha valido, y después de tres entrenadores y unos resultados que han colocado al equipo en descenso, han acabado con su etapa en el Alto Aragón. Si al final se logra el objetivo será gracias al que fichó a los futbolistas que ya no estará para contarlo.

La temporada del Real Zaragoza comenzaba con Gabi en el banquillo.
La Segunda busca culpables
La impaciencia se ha instalado en los equipos y entrar en plaza de descenso desencadena la tormenta perfecta. Lo de echar al entrenador se ha quedado viejo para el fútbol actual y los marcadores salpican al director deportivo. La planificación deportiva está condicionada por los temidos resultados, y si no son los esperados, se da un golpe de timón y a empezar de nuevo. Todo el trabajo realizado salta por los aires y se buscan a los culpables que nunca son los que mandan, son los que eligen al entrenador y a los jugadores. Los clubes piden resultados y salvo el Mirandés que se mantiene firme: la mayoría mira ese melón que abría el Real Zaragoza.