Volver a agarrarse a la tabla de salvación del Mediterráneo
Motivos para ser optimistas, pero con prudencia

El equipo busca una nueva victoria para escapar de la zona caliente de Primera.
La UD Almería llega a la duodécima jornada habiendo sufrido un doloroso naufragio en la jornada precedente que le ha llevado a perder buena parte de la ventaja que ostentaba con el descenso tras su triunfo ante el Girona. Una vez más los nuestros tendrán que aferrarse desesperadamente a la tabla de salvación que vienen siendo los partidos en el Mediterráneo para volver a sumar tres puntos y mirar desde una distancia prudencial el abismo de la clasificación.
Hay argumentos más que suficientes para ser optimistas, pero de forma muy prudente porque este Almería no acaba de convencer durante un partido completo y porque en algunos momentos no hace una buena lectura de lo que conviene.
El análisis
Vayamos por partes. A día de hoy la masa social de la entidad almeriense se pregunta si el cuadro técnico ha tomado conciencia de la pérdida de competitividad del equipo en las segundas partes, Los dos últimos partidos son una muestra de ello. Después de ganar 3-0 al Girona la grada del coliseo almeriense terminó pidiendo la hora. Tras llegar al descanso con ventaja en el marcador ante un Villarreal al completo, vio como perdía el partido en la segunda mitad.
En los mentideros futbolísticos son varios los factores que se apuntan como causantes del bajón del equipo que le lleva a que los partidos se le hagan demasiado largos. Se indica que puede ser debido a una deficiente preparación física; a la falta de concentración en defensa, con errores a la hora de tirar la línea de fuera de juego, o a la bisoñez de algunos de sus componentes.
Garantías
Yo personalmente considero que un factor importante puede estar en la falta de garantía de los jugadores que suplen a los titulares. El equipo dio la talla ante Girona y Villarreal mientras el trío Baptistao, Melero y Embarba dirigieron el juego. La entrada al partido de futbolistas como Ramazani y Lázaro, que trasmiten la sensación de estar desconectados, no fue un rasgo de valentía por parte de Rubi sino de temeridad. Se pagó con la pérdida de un punto de oro.
Otras veces no se toman las decisiones correctas. Frente al cuadro castellonense el punto era bueno. Se debería de haber dado prioridad a conservarlo, sin renunciar a ganar, pero sin exponerse a que se quedara en casi, y al casi le faltan todos los puntos.
Pero errores y aciertos pasados no mueven el molino rojiblanco este sábado (14:00 horas). Al equipo le toca volver a crecer hacerse grande ante su gente y conseguir el tercer triunfo consecutivo en casa que confirmaría al Mediterráneo como un fortín para los nuestros.
Disposición
Para este partido Rubi dispone por primera vez en la temporada de todos sus efectivos. Es probable que se vuelva a la defensa de 4 lo que implicaría la salida de un central, con Babic, Ely, Raiky y Chumi aspirando a las dos plazas, y la vuelta al once titular de Embarba. No entro en el absurdo debate de la portería porque Fernando y Pacheco son para mí igualmente fiables.
Enfrente un Celta que sólo ostenta un punto más que el Almería, con el técnico cuestionado y con un rendimiento que no convence a los suyos, pero con uno de los mejores delanteros nacionales en sus filas, de esos que marcan diferencias, Iago Aspas. A sus 35 años Aspas ha disputado 92 por ciento de los minutos de su equipo, ha marcado 6 goles, la mitad de los 12 logrados por el Celta, y ha protagonizado dos asistencias. Pacheta con su Valladolid hace muy poco lo anuló, esperemos que Rubi le emule.
El partido contará con la dirección del madrileño Del Cerro Grande, uno de los árbitros con mejor cartel de nuestro fútbol tanto en España como en el mundo. En el VAR estará Martínez Munuera.