Los hospitales públicos de Almería no incluyen agua en las comidas
Torrecárdenas, Poniente y La Inmaculada no la incorporan de forma habitual a las bandejas de los pacientes ingresados; el SAS no establece una norma común para todos los hospitales

Bandeja con un almuerzo en el Hospital Torrecárdenas, sin agua.
Mari Palenzuela no puede estar más satisfecha con el trato que ha recibido su padre, de 84 años, durante sus tres recientes ingresos en el Hospital Torrecárdenas. De hecho, no encuentra palabras para expresar su agradecimiento al personal que les ha atendido. “La atención de médicos, enfermeros, auxiliares y limpiadores ha sido impresionante, excelente; se han volcado con nosotros y les hemos felicitado a todos ellos”, asegura.
Precisamente por eso, su llamada a este periódico no pretendía ser una queja contra el centro, sino plantear una cuestión y "abrir un debate" sobre algo que le llamó “poderosamente la atención”: el agua no forma parte de las bandejas que reciben los pacientes ingresados.
La observación realizada por esta familiar ha permitido constatar que esta práctica no es exclusiva de Torrecárdenas. Este periódico ha podido corroborar, a través de fuentes de los tres hospitales públicos de la provincia, que el agua tampoco se incorpora de manera sistemática a las bandejas de los pacientes ingresados en el Hospital Universitario Poniente y en La Inmaculada de Huércal-Overa.
La Consejería de Salud y Consumo confirma además que no existe una directriz corporativa única del Servicio Andaluz de Salud que obligue a incluir agua embotellada en las comidas hospitalarias, por lo que cada centro organiza este servicio con sus propios criterios.
«En el menú no hay agua, ni en el desayuno, ni en la comida ni en la cena», explica Palenzuela. Ella, que es asesora de nutrición, se percató de ello durante las estancias de su padre y asegura que la familia tuvo que estar pendiente de llevarle agua o adquirirla en las máquinas expendedoras del hospital.
“Siempre estamos con tráete agua, tráete agua”, relata. Esa circunstancia es la que le llevó a preguntarse qué ocurre con aquellos pacientes ingresados que no cuentan con familiares o acompañantes que puedan hacerlo. Además, para ella el asunto va más allá del coste: “En un hospital, un servicio público básico, no vas porque tú quieras ir. Vas porque estás enfermo, y si el agua resulta fundamental para la hidratación de las personas, lo es mucho más para quien está ingresado”, señala.
Diferencias entre hospitales
El Hospital Universitario Torrecárdenas confirma que el agua no se incluye habitualmente en las bandejas. “Nunca se ha dado porque el agua de Almería es potable”, precisan fuentes del centro.
El hospital señala que actualmente proporciona agua embotellada, a través de los supervisores, a pacientes con problemas sociales y a aquellos que no pueden salir de sus habitaciones, a quienes “se les sube una botella en cada comida”.
Para el resto de usuarios, el centro recuerda que cada habitación hospitalaria cuenta con un lavabo con agua corriente. “Deciden si quieren beber agua embotellada, la compran o la trae su familia o si quieren beber del grifo”, explican.
En el Hospital Universitario Poniente, personal del centro confirma igualmente que el agua no se incorpora de forma habitual a las bandejas, aunque los pacientes pueden solicitarla y se les facilita.
En La Inmaculada, una profesional explica que “por sistema es cierto que los pacientes no la tienen”, aunque existe agua en el control de enfermería para quienes la necesiten.
“Si el paciente tiene sed, se le da”, señala. Los auxiliares de enfermería son quienes gestionan habitualmente esta cuestión en Huércal-Overa y, cuando el paciente no cuenta con familiares que puedan proporcionársela, se le suministran botellas de litro y medio.
La situación presenta una particularidad: mientras la leche forma parte del desayuno y las infusiones se sirven en determinadas ingestas, el agua no acompaña de forma ordinaria a las bandejas de comida. El acceso a agua embotellada depende así de los procedimientos establecidos en cada hospital.
El SAS: "No hay una norma común"
La Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía confirma que no existe una directriz corporativa única del Servicio Andaluz de Salud que establezca que el agua embotellada deba incorporarse a las bandejas de los pacientes hospitalizados.
Según la respuesta facilitada a este periódico, “con carácter general, no se incorpora de manera sistemática cuando el centro cuenta con suministro de agua apta para el consumo”.
Salud explica que el agua embotellada puede facilitarse cuando existe alguna circunstancia que lo aconseje, como incidencias temporales en el suministro, particularidades relacionadas con la calidad del agua o determinadas circunstancias del paciente.
La Consejería añade que “cada hospital puede mantener procedimientos propios derivados de su organización y trayectoria”.
De este modo, lo que ocurre en los tres hospitales públicos de Almería no responde, según la Junta, a una orden específica del SAS, sino a la organización de cada centro dentro de un criterio general: cuando existe agua potable disponible, no se considera necesario incorporar agua embotellada de manera sistemática a las bandejas.
La principal diferencia radica en cómo se articula ese acceso. Mientras Poniente y La Inmaculada contemplan la entrega de agua cuando el paciente la solicita, Torrecárdenas reserva el suministro de agua embotellada para determinadas situaciones.