“No me reconozco desde que nació mi hijo”: la psicóloga almeriense que ayuda a encontrar la identidad de los padres
La psicóloga Isabel Segovia trabaja desde la Terapia de Aceptación y Compromiso con padres y madres que sienten que se han perdido en esta nueva etapa vital

La psicóloga Isabel Segovia.
“Echo de menos tomarme un café en silencio, escuchar música sin tener que estar pendiente de nadie, escribir como antes”. Isabel Segovia escucha a menudo estas frases en consulta. No son grandes confesiones ni crisis existenciales. Son pequeñas ausencias, silencios cotidianos, grietas que se abren en la identidad de muchas personas tras convertirse en madres o padres.
Psicóloga sanitaria, especializada en la Terapia de Aceptación y Compromiso, Isabel trabaja con frecuencia con pacientes que llegan a ella desbordados. “No suelen venir diciendo ‘he perdido mi identidad’, sino con emociones difusas: más irritabilidad, tristeza, culpa, desconexión con su pareja o con ellos mismos”, explica.
“Y algo que tienen en común es que, normalmente, nunca lo habían dicho en voz alta. La consulta es el primer espacio donde se permiten mirarlo de frente”.
Una identidad que se difumina
La llegada de un bebé altera el eje de gravedad de una familia. “Todo gira en torno a ese nuevo ser: alimentarlo, cuidarlo, bañarlo... y uno mismo queda en segundo plano. Dejas de hacer esas cosas pequeñas que te hacían sentir tú. Y con el paso del tiempo, eso va pesando”, señala Isabel. A eso se suma una exigencia silenciosa que impone la sociedad y que es constante: “Se idealiza mucho esta etapa. Parece que debes estar feliz, pleno, y si no lo estás, lo vives con culpa”.
Desde la perspectiva de la Terapia de Aceptación y Compromiso —la llamada ACT—, el trabajo no consiste en eliminar el malestar, sino en aprender a convivir con él. “No se trata de cambiar los pensamientos negativos o tapar las emociones desagradables, sino de aprender a relacionarnos con ellas sin quedarnos atrapados”, explica. En lugar de cambiar de canal, como cuando en la tele aparece algo que no nos gusta y nos hace sentirnos mal, en ACT aprendemos a quedarnos en ese canal y a mirar esas emociones que nos desagradan con curiosidad y compasión”.
Isabel propone a sus pacientes reconectar con sus valores personales, con aquello que era importante antes de la maternidad o la paternidad y que lo sigue siendo ahora. “La identidad no es algo fijo, cambia con la vida. No se trata de volver a ser quien eras, sino de redescubrirte desde esta nueva versión de ti mismo”, defiende.
En sus sesiones hablan de microespacios, de pequeños gestos diarios —cinco minutos de lectura, una caminata breve o escribir unas líneas— como anclajes que ayudan a recuperar ese sentido de sí. “Y muy importante: hablar sin culpa. Con tu pareja, con tu familia, con un profesional. Compartir lo que te pasa es un primer paso para empezar a sentirte menos solo”, afirma.
Los problemas de pareja
Otro de los focos de su consulta es la terapia de pareja. “No hay que esperar a estar al borde de la ruptura para acudir. Hay muchas señales antes: discusiones constantes, distanciamiento, resentimiento acumulado o incluso silencio”, explica. La llegada de un hijo, dice, afecta profundamente al vínculo: “Hay menos tiempo, menos intimidad, cambia la manera en que estás con el otro. Si no se cuida esa conexión, puede ir erosionándose poco a poco”.
Para Isabel, la terapia no busca arreglar a nadie. “Se trata de aprender a escucharse, entenderse y reconstruir el vínculo desde la calma y la empatía. Recordar que estamos en el mismo equipo”.
Al final, lo que más le conmueve de su trabajo es el momento en el que alguien le dice que vuelve a reconocerse. “Yo acompaño, pero el trabajo real lo hacen ellos: se enfrentan a sus miedos, a su dolor, y eso es muy valiente”, cuenta. “Cuando me dicen que han vuelto a ilusionarse o que han vuelto a mirar a su pareja como antes, me emociona profundamente. Porque la terapia no va solo de resolver problemas. Va de conectar con uno mismo, con los demás, y con aquello que de verdad importa en esta vida”.
Para contactar con Isabel Segovia puedes llamar al 611606009 o a través de sus redes sociales @isabelsegovia_psicologa y su web www.isabelsegovia.es. Desde su consulta en la calle Austria, 35, Portal 1, 2 B, en Almería, ofrece sesiones individuales y de pareja tanto presenciales como online.
Porque reencontrarse no es volver atrás: es avanzar, sin culpa, hacia la versión más auténtica de uno mismo.