Los peligros del crossfit: esto es lo que dicen los expertos
Su carácter exigente implica también ciertos riesgos si no se practica de manera adecuada

Los peligros del crossfit: esto es lo que dicen los expertos
El CrossFit es una de las prácticas deportivas de moda y en Almería, al igual que en el resto de España, ha experimentado un notable crecimiento en popularidad.
Este entrenamiento de alta intensidad, basado en ejercicios funcionales que combinan movimientos de halterofilia, gimnasia y entrenamiento metabólico, se ha consolidado como una opción atractiva para quienes buscan mejorar su resistencia, fuerza y movilidad. Sin embargo, su carácter exigente implica también ciertos riesgos si no se practica de manera adecuada.
Según expertos en fisioterapia, el CrossFit requiere una técnica correcta y una progresión controlada para evitar dolencias musculares y articulares. Las áreas más vulnerables suelen ser la zona lumbar, las rodillas y los hombros, dado que son las más implicadas en muchos de los movimientos característicos de este deporte.
Además, la elevada intensidad de los entrenamientos puede conducir a una fatiga temprana, afectando la ejecución de los ejercicios y aumentando así el riesgo de lesiones.
Para practicar CrossFit de forma segura y minimizar el riesgo de problemas musculoesqueléticos, los expertos recomiendan seguir una serie de pautas fundamentales.
En primer lugar, es clave entrenar bajo la supervisión de un entrenador certificado. Un profesional puede ofrecer indicaciones precisas sobre la postura y la correcta ejecución de los movimientos, además de adaptar las cargas y repeticiones al nivel de condición física de cada practicante.
Otra recomendación esencial es progresar de manera gradual. Comenzar con ejercicios básicos y pesos ligeros permite que el cuerpo se adapte de forma progresiva a las nuevas exigencias, fortaleciendo los grupos musculares implicados y reduciendo el riesgo de lesiones. Solo tras dominar la técnica y mejorar la resistencia, se debe avanzar hacia cargas más pesadas o rutinas más complejas.
El trabajo de movilidad y flexibilidad también desempeña un papel fundamental en la prevención de lesiones. Realizar ejercicios específicos antes de cada sesión de entrenamiento, así como estiramientos adecuados al finalizar, ayuda a mantener las articulaciones en buen estado y previene sobrecargas musculares.
Además, disciplinas como el yoga o el pilates pueden ser grandes aliadas para mejorar la flexibilidad y reducir la rigidez muscular.
Escuchar las señales del cuerpo resulta igualmente importante. Ante dolor agudo o una fatiga excesiva, se recomienda disminuir la intensidad o incluso suspender la sesión para evitar daños mayores. Forzar el cuerpo más allá de sus límites razonables puede derivar en lesiones graves que, en muchos casos, requieren periodos prolongados de recuperación.
El uso de equipamiento adecuado es otro factor a tener en cuenta. Un calzado con buena estabilidad, junto con el uso de muñequeras y rodilleras, contribuye a proteger las articulaciones durante ciertos ejercicios exigentes. Además, el uso de guantes puede prevenir la aparición de ampollas y callos en las manos, especialmente en las primeras etapas de práctica.
Mantener una correcta hidratación y seguir una dieta equilibrada son aspectos igualmente relevantes para quienes practican CrossFit. Un adecuado consumo de agua y una alimentación rica en proteínas y carbohidratos no solo favorecen la recuperación muscular, sino que también potencian el rendimiento físico.
En caso de que aparezcan molestias persistentes a pesar de seguir estas recomendaciones, expertos en fisioterapia y medicina deportiva aconsejan acudir a un especialista. La evaluación profesional permite detectar posibles desequilibrios musculares o errores técnicos que puedan estar afectando la práctica y diseñar estrategias específicas para mejorar tanto la seguridad como la efectividad de los entrenamientos.