Las niñas de 'Zapata': una amistad entre costuras que perdura tras más de 50 años
Muchas de las más de 120 adolescentes que trabajaron en la fábrica textil más importante de Almería siguen reuniéndose anualmente

Las antiguas compañeras del taller de Zapata en su última quedada, que fue en bar Liceo Sport Club.
Siempre se ha dicho que la verdadera amistad es capaz de resistir al tiempo, a la distancia e incluso al silencio. Un buen ejemplo de ello es el precioso vínculo que forjaron entre costuras y que unió para siempre a más de un centenar de crías en las entrañas de los talleres de 'Confecciones Zapata'.
En aquella época, la gran mayoría de niños y niñas de los años 50 y 60 aprendían en la escuela lo básico y se incorporaban en edades muy tempranas al mundo laboral. Inlcuso desde los 11 años. Así, la noticia de que un taller de confección recién montado necesitaba personal, corrió como la pólvora en Almería y ahí se presentaron niñas de todos los barrios de la ciudad, desde Pescadería hasta Los Molinos, pasando por El Quemadero o El Zapillo.

Niñas del taller de Zapata en la década de los sesenta.
Todas querían probar suerte para ver si eran elegidas para trabajar y las afortunadas aparcaron sus juguetes y se abrazaron a una responsabilidad laboral que les hizo dar un gran salto de la infancia a la madurez. Pero lo hicieron juntas, como compañeras, consiendo textiles y una férrea amistad día tras día.
Crecimiento: hasta 1.350 pantalones por día
El taller estaba regentado por Julia Company Latorre, más conocida como Julita, una emprendedora que comenzó en su domicilio de la calle Memorias en 1958, cosiendo pañuelos con una máquina eléctrica de la época para la famosa tienda de tejidos 'El Blanco y Negro'. También cosía abrigos para niños, que tenían mucha demanda en aquellos tiempos, y tuvo que emplear a dos niñas para que le echaran una mano.
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La clientela no dejaba de crecer y faltaba espacio, así que decidió trasladarse a un lugar del Barrio San Félix e incrementó la plantilla hasta la veintena de operarias. Con la ayuda de su marido, José María Zapata González, apuestan por seguir creciendo e inauguran un nuevo taller de confección de pantalones en Dr. García Langle (actual sede del PSOE). Comienzan a fabricar y enviar pedidos por todo el país, abriendo tres tiendas propias en Almería y otras tantas en el norte de España.

Trabajadoras del taller de José María Zapata en los años 70.
Para poder abastecer tanta demanda adquieren una nave en el 121, en Huércal de Almería, para el etiquetado, embalaje y logística. Confecciones Zapata fue la fábrica de textil más importante de Almería. En los años de pleno rendimiento se hacían 1.350 pantalones por día, con una plantilla de 120 empleados, de los cuales 114 eran chicas y 6 chicos. Todos forjaron una gran amistad que a día de hoy, más de medio siglo después, aún perdura.
Ejemplo de compañerismo
Las niñas de 'Zapata', pese a su edad, siempre se mostraron felices por estar aprendiendo un oficio, sin olvidar que muchas de ellas ya llegaban curtidas por las distintas labores que realizaban en sus casas para ayudar a la familia en el día a día. Eran otros tiempos. En el taller, donde descansaban a mitad de la jornada de 14:00 a 16:00 horas para irse a comer a sus casas, demostraban sus ganas, su ilusión, apoyándose siempre las unas en las otras.
No es de extrañar que fuese forjándose una amistad que nunca ha caducado. Ni aunque ya haya pasado medio siglo desde que se conocieron. Ni el tiempo ni los diferentes caminos que tomaron cada una, tras el cierre del negocio en 1985, ha podido romper un hermoso vínculo al que rinden homenaje una vez al año.
Con gran entusiasmo organizan una comida anual añorando aquella edad, contando vivencias y anécdotas de la época, brindando por el próximo encuentro y por las que, desgraciadamente, ya no están. Este año el lugar elegido fue el bar Liceo Sport Club, donde no faltó tampoco Antonio Burgos, uno de los mecánicos del taller al que todas tienen un gran cariño y que es el fotógrafo oficial de las niñas de 'Zapata' cada vez que vuelven a encontrarse.