Umoba: "Nuestra madre nunca ha ido a un restaurante; soñamos con que deje de trabajar"
Tres veinteañeros afrodescendientes de Las Norias desarrollan una promotora que mueve a más de mil personas y reivindica sus raíces africanas

De izquierda a derecha Pedro Da Costa, Buba Nja y Ambrosio Da Costa.
Ambrosio, Pedro y Buba son tres veinteañeros afrodescendientes de Las Norias que organizan fiestas inspiradas en sus raíces africanas con un doble propósito: enriquecer la oferta cultural y demostrarles a sus madres, originarias de Guinea-Bissau, que hay otras formas de labrarse un futuro más allá de un almacén hortofrutícola.
No empezaron con un gran inversor ni con un plan de negocio. Empezaron con una idea, muchas horas de trabajo y el convencimiento de que Almería necesitaba una propuesta diferente. Dos años después, Umoba se ha convertido en una de las promotoras emergentes de la escena afro y urbana moviendo fiestas de hasta 1.000 personas en las fiestas de Las Marinas. Para ellos lo más valioso es ver cómo cientos de personas disfrutan de una fiesta creada por ellos.
¿Cómo nace la promotora?
De una conversación entre amigos. Empezamos a trabajar en la primera edición sin saber muy bien hasta dónde podía llegar y, cuando vimos la respuesta de la gente, decidimos seguir.
¿Cómo os organizáis con vuestros trabajos?
Cada uno aporta lo que mejor sabe hacer. Uno lleva la parte económica y la logística, otro se centra más en la comunicación y el contenido, y entre todos organizamos la experiencia completa del público. Al final hacemos de todo.
¿Habíais estudiado para dedicaros a esto?
El único con estudio superiores es Buba, él es más callado, es el contable, pero es una inspiración para nosotros por su experiencia de vida. Todo ha sido aprendizaje sobre la marcha. Hemos aprendido mucho más organizando diez eventos que leyendo cualquier manual. Cada edición nos ha enseñado algo nuevo.
La primera fiesta os hizo perder dinero.
Bastante dinero. Pero al día siguiente la gente ya nos preguntaba cuándo sería la siguiente. Eso fue lo que nos dio fuerzas. Si hubiéramos pensado solo en ganar dinero, habríamos parado ahí.
¿Seguís financiándolo vosotros?
Sí. Todo sale de nuestros bolsillos. Tenemos nuestros trabajos como entrenador personal (Ambrosio), modelo (Pedro) y coordinador de logística en una empresa de transportes (Buba) y con eso vamos invirtiendo. No tenemos patrocinadores ni inversores. Es una apuesta personal.
¿No cansa trabajar tanto a cambio de poco?
Claro que hay momentos difíciles, pero llega el final de la noche, ves a la gente feliz, a los artistas contentos y sientes que ha merecido la pena. Esa sensación no tiene precio. Aunque todo cuesta dinero: fotógrafos, cámaras, diseñadores, vídeos, carteles, modelos para promocionar los eventos... Intentamos cuidar cada detalle porque creemos que la diferencia está ahí.
¿Cuál diríais que es la filosofía de Umoba?
Aportar culturalmente. Mostrar nuestras raíces africanas mezcladas con la cultura española con la que hemos crecido. Queremos que la gente venga, descubra música nueva y viva una experiencia diferente.
¿Qué os diferencia de otras promotoras?
La experiencia: está asociado a la moda y la música. Además la gente compra la entrada antes incluso de saber qué artista va a actuar. Vienen porque confían en nuestra marca. Eso para nosotros vale muchísimo. También estamos trabajando con otro promotora; Soleá, que mezcla afro y Flamenco porque es la cultura en la que hemos crecido.
Las redes sociales también tienen mucho peso.
Sí, pero no se trata solo de subir fotos. Pensamos cada imagen, cada vídeo y cada detalle visual. Incluso hemos cambiado la iluminación de un local para que el contenido quedara mejor. Son pequeñas cosas que luego construyen una marca.
Habéis crecido entre varias culturas. ¿Eso influye en vuestro proyecto?
Totalmente. Somos hijos de familias africanas numerosas, pero hemos nacido y crecido aquí, nunca hemos visitado Guinea-Bissau el país de donde son mis padres. Hemos estudiado con compañeros de muchísimos países en el instituto de las Norias y eso nos hace entender la diversidad de otra manera.
El nombre tiene una historia especial.
Umoba es el nombre tradicional con el que conocen a nuestra madre en Bissau. Es un homenaje a ella y a nuestras raíces. Nuestra madre (Ambrosio y Pedro son hermanos) nunca ha ido a la playa, ni a comer a un restaurante, ella solo ha trabajado. Nosotros soñamos con quitarla de trabajar.
¿Dónde os gustaría llegar?
Ahora nos sentimos felices laboralmente. La felicidad es estar orgulloso de lo que haces. Nos gustaría organizar festivales, eventos deportivos, proyectos relacionados con la moda y viajar llevando nuestra forma de entender la cultura a otros lugares. Durante estos dos años hemos organizado unas 10 fiestas y os invitamos el próximo 26 de julio en Roquetas.
Después de todo este camino, ¿con qué os quedáis?
Con una idea muy sencilla: trabajar con pasión. Nosotros seguimos sin vivir de esto, pero cada edición intentamos mejorar un poco más. Creemos que esa obsesión por los detalles es lo que hace que la gente vuelva una y otra vez.