"Las luminiscencias del desierto ofrecen una imagen impresionante"
José Miguel Alonso Blanco, geólogo enamorada del desierto de Tabernas,

El geólogo José Miguel Alonso junto al autor de la entrevista, el periodista Antonio Hermosa en el desierto de tabernas.
Estamos con el almeriense José Miguel Alonso Blanco. Geólogo. Enamorado del desierto de Tabernas, que lleva más de 50 años recorriendo y estudiando todos los secretos del único desierto de Europa.
"Yo estudié en Granada. Hice la licenciatura en esta provincia, y llevo prácticamente toda la vida haciendo geología de campo".
Empezó en el año 1973 con Luis Delgado Castilla, que era uno de los edafólogos del Centro Superior de Investigaciones Científicas de la Estación de Experimental de Zonas Áridas. Los edafólogos son científicos que estudian la naturaleza y las condiciones del suelo, en su relación con las plantas.
"La primera vez que vinimos aquí fue aproximadamente hace 50 años. Después de eso, he estado viniendo durante muchos años. Ahora llevo aproximadamente 10 años saliendo todos los fines de semana".
A sus 70 años, José Miguel tienes cartografiado casi todo el desierto.
"He visto prácticamente todas las ramblas, todos los barrancos y todas las divisiones de agua. Estoy trabajando en una tesis sobre la evolución geológica de este sector de Almería. Por eso empecé a salir todos los fines de semana".
Le brillan los ojos, y se le ilumina la cara, cuando nos habla de las características que tiene este desierto.
"Es un paisaje espectacular. Todos lo conocemos a través de las películas del oeste de los años 60. Pero, aparte de su paisaje, desde el punto de vista medioambiental, es una joya, que hace disfrutar a los botánicos que lo visitan”.
Alonso Blanco destaca la gran variedad de seres vivos que hay en este espacio. Él habla de taxones, que es la categoría que se utiliza en biología para clasificar a todos seres vivos. Hace dos años, en una de esas salidas de estudio y análisis del desierto, que realizó de noche, acompañado por su hermano, el diseñador gráfico Germán Alonso, y el naturalista y fotógrafo, Manuel Guerrero, este último usó una linterna de rayos ultravioleta y descubrieron la luminiscencia que tenían muchas rocas que había en el desierto.
"Dio la casualidad de que Manuel Guerrero venía con nosotros por la noche al campo y le dijimos que trajera lámparas de rayos UV. Al principio tardamos en cogerle el truco. También vino mi hermano Germán y entre los dos comenzaron a hacer fotos. De hecho, ha venido un fotógrafo de Madrid que está haciendo un proyecto con la Junta de Andalucía del paisaje de Andalucía y ha contactado conmigo por mediación de arqueólogos de Almería. Y quiere venir con nosotros a ver si mete alguna de estas fotos en el proyecto de paisaje de Andalucía".
Admite que el fenómeno de la luminiscencia de las rocas puede que no sea exclusivo de aquí.
"En prácticamente toda la cordillera bética existen las cuencas neógenas, que tienen las rocas muy poco deformadas. Lo que pasa, es que unos afloramientos tan interesantes como los que se dan aquí, no hay, porque esto es un medio que se ha levantado muy rápido y es una zona altamente masiva".
Porque, por encima de todo, José Miguel Alonso disfruta de estos paseos por el desierto de Tabernas y de una afición que le ha seducido toda su vida.
"Yo llevo toda la vida en esto, y ahora, en los dos últimos años, me estoy haciendo famoso con las luminiscencias, cuando para mí, sí, es muy interesante, pero una cosa más que forma parte del desierto, que puede servir para aportar un trabajo de investigación, aunque hay que admitir que es muy espectacular".
Y nos cuenta el modus operandi de sus visitas al desierto.
"Primero, lo que hice, fue una revisión de todos los puntos, de todos los afloramientos de travertino que había dentro del desierto. Tradicionalmente, hay dos o tres trabajos hechos de geólogos de Almería y Granada que han identificado afloramientos de travertino en las partes norte y sur de la cuenca. Pero, a parte de esos dos, yo sabía que había bastantes más. Yo he encontrado unos 14 o 15. Todos no los hemos fotografiado, quedan muchos sin fotografiar, los más complicados para ir hasta ellos de noche, pero eso habrá que acabarlo".
Y nos explica qué características tiene el travertino, una de esas rocas que ante los rayos ultravioletas nos muestran unos colores espectaculares.
"El travertino es una roca carbonatada caliza que se precipita en laminas muy finas que le da una textura cristalina especial, que junto con los elementos pesados que lleva el agua, estroncio, manganeso, una serie de elementos que son los que pueden activar ese tipo de luminiscencia, y eso es lo que estamos un poco estudiando y viendo. Manuel Guerrero está empeñado en que hagamos un libro, porque piensa que van a venir otros investigadores y nos van a pisar la idea. En eso estamos. Habrá que empezar a hacer alguna publicación para sentar las bases de nuestro descubrimiento. Aunque a mí tampoco me preocupa mucho eso".
Cada día que salen a hacer trabajo de campo se sorprende con algo nuevo.
"Ahora, estamos viendo que, gran parte de todas las charcas salinas que hay aquí, están cubiertas por una serie de organismos. Por ejemplo, hay diatomeas, (algas unicelulares) que es un organismo muy curioso que da una luminiscencia rojiza espectacular. también hay cianobacteria (organismos asotótrofos fotosintetizadores que viven en condiciones extremas). Y esto está totalmente sin estudiar".
Al hablar con él tengo la sensación de que estamos hablando de la superficie de Marte.
"Es una cosa muy curiosa, porque la luminiscencia es un fenómeno típico de los minerales, pero no de las rocas".
Y nos hemos encontrado con una nueva faceta del desierto de Tabernas.
"Sí, es una cosa bastante extraña. El desierto ofrece muchas imágenes impresionantes. Estamos viendo zonas que en su día estuvieron inundadas de agua".
Nos encontramos con restos de corales en pleno desierto.
"Los corales que vimos en el sector central de la Cuenca de Tabernas, que era la parte más interna y profunda de la Cuenca y que, a lo mejor, estaban a 600 u 800 metros de profundidad, cuando se formaron estas margas. Estamos viendo que al borde de la Sierra de los Filabres llegaba una banda arrecifal que había hace diez o doce millones de años. En aquella época la sierra se estaba levantando, y el agua llegaba hasta el centro de la Cuenca y aportaba todos esos bloques".
José Miguel nos asegura que hay pocos sitios que tengan la riqueza geológica que tiene la provincia de Almería.
"De hecho, gran parte de las universidades europeas vienen aquí con sus alumnos a hacer campañas de geología de campo. Hablamos, por ejemplo, de la Universidad de Oxford o de la de Cambridge. Universidades de mucho prestigio. Aquí se encuentran con un clima privilegiado y una geología que se ve. En esos países cuesta trabajo estudiarla porque está generalmente cubierta. Aquí se ve prácticamente todo. Una cordillera que se ha levantado en los últimos 14 millones de años. Ese levantamiento ha producido una tasa erosiva brutal. Por eso tenemos estos paisajes debido a esa evolución tan reciente".
Estas afirmaciones nos hace pensar si el nivel de protección del desierto de Tabernas es suficiente. Ahora está declarado como parque natural.
"Quizás habría que adoptar algunas medidas más protectoras. No todas las zonas del desierto están protegidas. El catedrático de Botánica, Juan Mota me contaba hace tan solo unos días que fue una pena que hace 15 años se perdiera la oportunidad de declararlo parque nacional, porque en aquella época había bastante dinero de la Unión Europea para el capítulo de conservación".
Quizás sea el momento de escuchar a científicos como él para llevar a cabo esta iniciativa, para poder cuidar y disfrutar de un espacio tan emblemático.
"Sí, sería una buena idea para desarrollar. A ver si entre todos logramos conseguir que se lleve a cabo".