La Organización Meteorológica Mundial advierte de la llegada del fenómeno de El Niño: así puede afectar a Almería
La Agencia Estatal de Meteorología señala que, en función de la magnitud del fenómeno, podría tener más o menos relevancia en el tiempo en España

El fenómeno de El Niño podría llegar este año.
No es un fenómeno cualquiera ni ocurre todos los años, pero este 2026 podría volver. El Niño, uno de los grandes motores del clima global, aparece de forma irregular cada varios años y es capaz de alterar el tiempo en buena parte del planeta. Ahora, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha lanzado un serio aviso: su regreso en 2026 es cada vez más probable.
Conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), este episodio climático se origina en el océano Pacífico, donde se produce un calentamiento anómalo de las aguas superficiales en la zona ecuatorial. Aunque pueda parecer lejano, ese cambio no tiene un área de influencia pequeña, sino todo lo contrario, pues, como explican los expertos, su llegada modifica la circulación atmosférica global y desencadena efectos en cadena: lluvias intensas en algunas regiones, sequías en otras y, en general, un aumento de las temperaturas a escala mundial.
El Niño en 2026
Sin embargo, su comportamiento no es uniforme ni fácil de predecir, lo que introduce un alto grado de incertidumbre. "Cada episodio de El Niño es único en cuanto a su evolución, la zona en que se produce y las consecuencias que entraña", señalan desde la OMM.
Y aquí radica la clave de su incidencia en el resto del mundo. Aunque El Niño tiene un impacto claro a nivel global, no ocurre lo mismo en todos los territorios. En Europa, y especialmente en España, su influencia es relativa y, sobre todo, difícil de predecir.
Ante este escenario, la Agencia Estatal de Meterología ha lanzado un mensaje que invita a la prudencia. Según el organismo, la incidencia de El Niño en España suele ser limitada y, en la mayoría de los casos, indirecta. Incluso si el fenómeno se consolida en 2026, tal y como prevén los expertos, su impacto en la península sería "pequeño en comparación con otros factores atmosféricos".
Es probable que se desarrolle un fenómeno de El Niño a comienzos de verano. Algunas informaciones hablan de que provocaría temperaturas muy altas este verano en España. ¿Qué hay de cierto en ello?
— AEMET (@AEMET_Esp) April 14, 2026
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¿Podría afectar a Almería?
De este modo, la Aemet recuerda que los episodios de calor o sequía en España no dependen exclusivamente de El Niño. Elementos como la posición del anticiclón de las Azores, la dinámica de la atmósfera en latitudes medias o el calentamiento del mar Mediterráneo son mucho más determinantes a la hora de configurar el clima. Eso sí, dada la influencia mundial de El Niño, no se puede descartar que, de una u otra forma, su llegada este año, en caso de producirse, podría desencadenar algún tipo de reacción en Almería.
Y es que en Almería, donde el tiempo está condicionado sobre todo por factores regionales, en caso de convertirse en una realidad, El Niño podría actuar como un elemento más dentro de un sistema complejo, favoreciendo quizáz un ambiente algo más cálido, pero sin provocar por sí solo cambios drásticos.
Así las cosas, la principal incógnita es cómo interactuará con el resto de patrones atmosféricos. Si coincide con situaciones propicias para olas de calor, podría intensificarlas. Si no, su efecto podría quedar diluido y apenas perceptible en el día a día.
Incertidumbre
En cuanto a las precipitaciones, no hay indicios claros de que El Niño vaya a modificar el patrón habitual del sureste peninsular. Almería seguirá previsiblemente marcada por lluvias escasas e irregulares, con episodios puntuales ligados a fenómenos mediterráneos como las DANAs, que no dependen directamente de este ciclo climático.
Por ahora, la evolución de las próximas semanas será clave. Y así lo señalan los expertos, que recuerdan que las predicciones ganan fiabilidad conforme avanza la primavera, por lo que habrá que seguir de cerca la evolución de un fenómeno que, aunque lejano, siempre genera expectación por su capacidad para alterar el clima global.