La pirotecnia y las mascotas
El estruendo de los fuegos artificiales desorienta a nuestros animales
La pirotecnia tan típica en estas fiestas provoca terror en nuestras mascotas, quienes no están acostumbradas a ruidos estremecedores y ante el estruendo se esconden, huyen y desorientan. Los petardos, cohetes o fuegos artificiales suponen una verdadera pesadilla.
Los perros suelen ser las mascotas más afectadas por esta tradición festiva. Al no saber de dónde proviene se desorientan entre el alboroto, huyen y corren para esconderse del ruido. De hecho, la noche de fin de año es en la que se producen más desapariciones de mascotas.
Los sentidos se colapsan, actúan de forma impulsiva, se escapan y son más violentos. Lo que puede desencadenar una serie de actos peligrosos que suponen un serio riesgo para su integridad.
No podemos evitar la pirotecnia, pero si conseguir que nuestra mascota no sufra demasiado. ¿Cómo hacerlo? Muy sencillo.
Cierra todas las ventanas y persianas para conseguir insonorizar todo lo posible. Preparemos su cama y manta en el lugar de la casa donde haya menos ruido y así pueda refugiarse del alboroto. Bajo ningún concepto los dejaremos dormir fuera esa noche porque podrían escaparse con el ruido. Puedes disimular el estruendo de los fuegos artificiales con música y si se pone muy nervioso no le hagas caso en exceso. De este modo, le haces ver que no es tan importante el ruido.
Por último, en el caso de los perros, recuerda sacarle a pasear antes de que empiece el ruido y siempre llévalo con correa para evitar que se escape ante un cohete o petardo inesperado.