JUCIL: "El puesto de la Guardia Civil de Roquetas se queda en cuadro este verano"
La asociación profesional de la Guardia Civil habla de bloqueo de vacantes y que no hay agentes en prácticas

Cuartel de la Guardia Civil en Roquetas de Mar.
JUCIL, asociación profesional de la Guardia Civil, denuncia "el abandono que está sufriendo el Puesto Principal de la Guardia Civil de Roquetas de Mar", una de las unidades con mayor carga de trabajo del país y que "afrontará este verano con una nueva reducción de sus capacidades operativas".
El secretario provincial de JUCIL en Almería, Rafael Maldonado, advierte de que “la situación que atraviesa Roquetas de Mar es especialmente preocupante. Hablamos de un puesto que supera las 12.000 diligencias anuales y los 1.000 detenidos, pero al que no se están destinando los recursos humanos y materiales que necesita”.
Según denuncia la asociación, por primera vez en años no se han publicado vacantes para este destino pese a que la plantilla no se encuentra cubierta. "A ello se suma que este verano tampoco se incorporarán guardias civiles en prácticas, unos efectivos que tradicionalmente reforzaban el servicio durante la época estival, coincidiendo con el aumento de población y con el periodo vacacional de los propios agentes destinados en la unidad. Almería cuenta con unos 1.600 guardias en activo, 300 menos de los que marca el catálogo", exponen.
“Los guardias en prácticas no solucionaban el problema estructural de falta de personal, pero suponían un apoyo importante para garantizar la seguridad ciudadana en unos meses especialmente complicados”, señala Maldonado.
Para JUCIL, esta decisión aumenta la incertidumbre sobre el futuro de la Guardia Civil en Roquetas de Mar y se pregunta si detrás de esta falta de refuerzos está la posible llegada de la Policía Nacional al municipio. "Una preocupación que ha crecido después de que la semana pasada el Ayuntamiento de Vícar anunciara la firma de un acuerdo para la construcción de un cuartel en Vícar con más de 150 efectivos", añaden.
La falta de personal no es la única carencia que denuncia JUCIL. La organización reclama también una renovación urgente de los medios materiales, especialmente de los vehículos disponibles, que considera insuficientes no solo para las labores ordinarias de seguridad ciudadana, sino también para combatir de manera eficaz el narcotráfico en la provincia.
“Necesitamos medios adaptados a la realidad del terreno y a la delincuencia a la que se enfrentan a diario los agentes”, subraya Maldonado.
Un cuartel que necesita una reforma integral
La asociación denuncia además el estado de las instalaciones del cuartel de Roquetas de Mar, que requiere, según JUCIL, una actuación integral y no simples “lavados de cara” limitados a mejoras exteriores.
Asimismo, considera “incomprensible” que una unidad con este volumen de actividad no disponga de calabozos propios, lo que obliga a los agentes a realizar continuos traslados de detenidos a dependencias situadas en Almería capital, El Ejido o incluso Adra.
“Esto supone retirar patrullas de la calle, dejar con menos apoyo a los compañeros que continúan de servicio y reducir la seguridad de los ciudadanos”, denuncia JUCIL.
JUCIL recuerda que recientemente mantuvo un encuentro con el alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, quien ha sido, según la asociación, la única autoridad que ha atendido sus demandas para abordar la situación de la Guardia Civil en el municipio.
Por el contrario, lamenta que la Jefatura de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería rechazara mantener una reunión y que la Subdelegación del Gobierno en Almería ni siquiera haya contestado a la solicitud registrada por la asociación en febrero de 2026.
En este sentido, advierte de que esta situación genera “un profundo malestar” entre los agentes destinados en Roquetas de Mar y sus familias, al considerar que existe una gran incertidumbre sobre su futuro. “Estamos hablando de guardias civiles que llevan décadas prestando servicio en la localidad, que tienen aquí su vida y sus familias, y que ahora ven cómo se juega con su futuro sin ofrecerles respuestas claras”, concluye Maldonado.