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Roquetas de Mar

Así era una Cruz de Mayo hace 300 años: un viaje al siglo XVIII “sin un pero” en Roquetas de Mar

La asociación 250 Aniversario recrea en su sede una Cruz de Mayo del siglo XVIII con flores, textiles, elementos tradicionales y visitas guiadas

La cruz de Mayo del siglo XVIII en Roquetas de Mar.

La cruz de Mayo del siglo XVIII en Roquetas de Mar.La Voz

Marina Ginés
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La asociación 250 Aniversario de Roquetas de Mar ha conseguido transformar su sede —situada en la calle Aparecidos, 17, en el Barrio Bajo— en una auténtica ventana al pasado. Allí se puede visitar durante toda la semana una Cruz de Mayo que no es una simple recreación decorativa, sino un minucioso ejercicio de reconstrucción histórica que traslada al visitante directamente al siglo XVIII.

Bajo el lema de una cruz “sin un pero”, la propuesta busca recuperar la esencia original de esta tradición tal y como se vivía hace más de 300 años. La presidenta de la asociación, María José López Carmona, explica que el objetivo ha sido “abrir nuestra sede con una Cruz de Mayo que se ajuste en todo lo posible a las que se hubieran instalado en el siglo XVIII, queríamos trasladar a los visitantes justo a la época en la que se vuelve a revitalizar la fiesta de la cruz en plazas y patios, según el estatus social”.

La Cruz de Mayo ha sido además incluida en las inscripciones del concurso de Cruces de Mayo que celebrará el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, y ya ha recibido la visita del comité organizador del certamen, que ha podido conocer de primera mano la propuesta.

El entorno de la cruz de mayo de hace 300 años en Roquetas de Mar.

El entorno de la cruz de mayo de hace 300 años en Roquetas de Mar.La Voz

La visita a esta Cruz de Mayo no se limita a la contemplación del montaje. El recorrido irá acompañado de explicaciones que acercan al visitante a la festividad de la Cruz, su origen y evolución hasta la actualidad, poniendo especial atención en el siglo XVIII, periodo que la asociación ha querido recrear con mayor fidelidad.

Porque aunque las cruces de mayo son una tradición ampliamente conocida, su origen es menos popular de lo que parece. A lo largo de la historia, esta festividad ha combinado tradiciones paganas romanas, rituales celtas vinculados a la primavera y la celebración cristiana del hallazgo de la Santa Cruz, la llamada Vera Cruz, donde Cristo fue crucificado.

Flores naturales, cerámicas, espejos y velas

El resultado es una ambientación cuidada al detalle. La cruz, de madera, aparece vestida con flores naturales propias de la época como claveles rojos, rosas y jazmines, y adornada con rosarios, tal y como dictaba la tradición. A su alrededor, el espacio se completa con cobres, cerámicas, espejos, velas y candelabros que aportan una atmósfera íntima y solemne. Todo ello se integra sobre un altar o pedestal, rodeado de textiles característicos como colchas blancas de algodón, damascos rojos, pañuelos y mantones.

La cruz de Mayo del siglo XVIII en Roquetas de Mar.

La cruz de Mayo del siglo XVIII en Roquetas de Mar.La Voz

La iniciativa no solo destaca por su valor estético, sino también por su función divulgativa. Cada visita incluye explicaciones sobre el origen de la festividad, permitiendo comprender que las Cruces de Mayo son el resultado de una mezcla de tradiciones paganas romanas, ritos celtas vinculados a la primavera y la celebración cristiana del hallazgo de la Santa Cruz.

Historia de las Cruces de Mayo

Este origen se remonta al siglo IV, concretamente al año 326, cuando Santa Elena, madre del emperador Constantino, encontró en Jerusalén la llamada Vera Cruz. A su regreso, el 3 de mayo quedó fijado como fecha de celebración. En España, además, se sumó la tradición del sueño del emperador Constantino, en el que vio una cruz en el cielo con la frase “in hoc signo vincis”, convirtiéndose en símbolo de victoria y protección.

Cruz de Mayo del siglo XVIII en Roquetas de Mar.

Cruz de Mayo del siglo XVIII en Roquetas de Mar.La Voz

Con el paso de los siglos, esta festividad evolucionó. Durante la Edad Media se relacionó con victorias cristianas, pero fue a partir del siglo XVII cuando, especialmente en Andalucía, comenzó a consolidarse la costumbre de vestir la cruz con flores, telas y elementos artesanales. En Granada, por ejemplo, existe constancia de una cruz de mayo en el barrio de San Lázaro en 1625.

Sin embargo, el gran auge llegó en el siglo XVIII, cuando las cruces se convirtieron en auténticos altares instalados en plazas, calles y patios, acompañados de música, bailes, comida y bebida. Esa misma esencia es la que la asociación ha querido recuperar en su propuesta actual.

No en vano, esta Cruz de Mayo forma parte del concurso organizado por el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, cuyo comité ya ha visitado la sede para valorar la recreación.

“Su cruz se ajusta a esos cánones que regían las cruces del siglo XVIII y la ambientación generada con mobiliario y vestuario lo complementa perfectamente. Sin duda, se trata de una cruz original, clásica y diferente, que ningún vecino ni visitante debería perderse”, subraya López Carmona.

La exposición permanecerá abierta todas las tardes de 17:00 a 20:00 horas, ampliando su horario el viernes y sábado hasta las 23:30. Durante esas jornadas, el espacio cobra vida con música, baile, comida y bebida, recreando el ambiente festivo tal y como se vivía hace siglos.

Así, Roquetas de Mar no solo celebra una tradición, sino que la revive. Y lo hace invitando a vecinos y visitantes a cruzar literalmente un umbral hacia el pasado, en una experiencia donde la historia, la cultura y la emoción se encuentran en un mismo escenario.

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