Lourdes García, monitora de pádel almeriense que vive en Arabia Saudí: “Queremos volver a casa”
Los almerienses siguen con inquietud la escalada del conflicto en Oriente Próximo esperando salir del país

Lourdes García Sánchez es una monitora de pádel de Aguadulce que vive en Arabia Saudí.
“Interceptan todos los misiles, la gente confía en la seguridad de su país, pero queremos volver a Almería con nuestra familia”, dice Lourdes García Sánchez, una monitora de pádel de Aguadulce que vive en Arabia Saudí.
A través de la videollamada y a pesar de su sonrisa se percibe su inquietud. Aunque ella y su pareja, Antonio Mañas, hacen vida normal no pueden evitar el malestar psicológico. Lo peor son las largas noches cuando los ataques se intensifican.
La pareja de almerienses espera volver lo antes posible. Mediante el vuelo que ha puesto ha disposición la Federación Española de fútbol este miércoles o por sus propios medios.
Lourdes vive estos días pendiente de la evolución del conflicto en la región. Aunque la ciudad no ha sufrido ataques directos, el aumento de los bombardeos contra objetivos militares y estratégicos en el país ha generado preocupación entre los residentes extranjeros. Ante esta situación, la entrenadora valora regresar temporalmente a Almería hasta que la situación se estabilice.
La tensión en Oriente Próximo ha aumentado en las últimas semanas tras una escalada militar en la que Irán ha intensificado ataques con misiles y drones contra intereses estadounidenses y aliados en la región.
Aunque muchos de estos ataques se dirigen a bases militares o infraestructuras estratégicas, varios países del Golfo —entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Catar— se han visto afectados por su proximidad geográfica y por su papel clave en el mercado energético mundial.
Arabia Saudí, uno de los mayores productores de petróleo del planeta y aliado de Estados Unidos, se encuentra en una posición especialmente sensible dentro del equilibrio regional. Aunque sus sistemas de defensa aérea han interceptado numerosos proyectiles, el riesgo de una escalada del conflicto mantiene en alerta a gobiernos y residentes extranjeros, que siguen con preocupación la evolución de la situación.
En esta situación se encuentra Lourdes, quien consiguió un trabajo idílico, para ella y su pareja a través de Instagram, dando clases de pádel a celebridades como Cristiano Ronaldo, Georgina y a la familia real saudí.
¿Cuánto tiempo llevas viviendo en Riad?
Llegamos el 13 de agosto de 2023. Lo que iba a ser una experiencia de tres meses se convirtió en algo mucho más largo y ya llevamos casi tres años viviendo aquí. Nos adaptamos muy bien y al final hicimos nuestra vida en la ciudad.
Antes de mudarte, ¿qué percepción tenías sobre la seguridad del país?
Siempre habíamos oído que era uno de los países más seguros del mundo. En cuanto a robos o delincuencia prácticamente no pasa nada. Puedes dejar el móvil en un banco de un centro comercial y horas después sigue allí. Por eso nunca imaginamos que acabaríamos viviendo una situación relacionada con un conflicto internacional.
¿Cuándo empezaste a sentir preocupación por la situación actual?
Cuando comenzaron a producirse bombardeos en la región. Aunque en Riad no han impactado directamente, sabemos que están ocurriendo ataques contra intereses estadounidenses o instalaciones estratégicas cercanas. Eso hace que la sensación de seguridad cambie completamente.
¿Cómo se vive esa situación desde la ciudad?
De momento la vida sigue con cierta normalidad, pero la preocupación está ahí. Sabemos que Arabia Saudí puede ser un objetivo y eso genera miedo. Aunque los ataques no se dirijan a zonas civiles, el hecho de que el país esté implicado en el conflicto hace que todos estemos pendientes de lo que pueda pasar.
¿Habéis pensado en salir del país?
Sí. De hecho, estamos intentando volver a España. La embajada española ha emitido comunicaciones y hemos mandado un email para ver si nos aceptan en el vuelo que ha puesto la Real Federación de Fútbol Española. El problema es que los billetes comerciales están carísimos, pero no importa lo que valgan, no puedo seguir viviendo así.
¿Cuál es tu mayor preocupación en este momento?
Que la situación escale. Ahora mismo los ataques están dirigidos a intereses concretos, como bases o instalaciones estratégicas, pero nadie sabe cómo puede evolucionar el conflicto en los próximos días. Esa incertidumbre es lo que más inquieta.
¿Crees que Arabia Saudí está preparada para responder a esos ataques?
La gente confía mucho en que sí, confían en dios y en su gobierno. Dicen que el país tiene una defensa aérea muy potente y dicen que están interceptando misiles y drones que entran en su espacio aéreo. Pero aun así no deja de asustarte vivir en un lugar que puede convertirse en objetivo militar.
¿Te gustaría volver cuando la situación se calme?
Sí. Arabia Saudí se ha convertido en parte de mi vida. Hemos construido aquí nuestro trabajo, nuestras amistades y nuestra rutina. Mi idea sería volver cuando todo se tranquilice, pero ahora mismo lo más importante es sentirnos seguros.