La Voz de Almeria

Roquetas de Mar

“Quiero matar a un guardia civil”: así fue la emboscada en una casa de Aguadulce que casi le cuesta la vida a un agente

Uno de los dos detenidos en la calle Costa Blanca entra en prisión provisional por intento de homicidio

Imagen de archivo de un agente de la Guardia Civil.

Imagen de archivo de un agente de la Guardia Civil.La Voz

Miguel Antonio Rodríguez Cárdenas
Publicado por

Creado:

Actualizado:

La mañana del pasado sábado, 25 de octubre, quedará durante mucho tiempo en la memoria de un agente de la Guardia Civil de Roquetas de Mar que vio peligrar su vida "como nunca antes" mientras dos personas intentaban lanzarlo al vacío desde un piso de la calle Costa Blanca de Aguadulce. 

Tal y como adelantó LA VOZ, fue pasadas las 06:30 horas del sábado cuando se recibió el aviso de que una mujer quería suicidarse en una vivienda de la citada calle del barrio roquetero de Aguadulce. Con la intención de evitar que la mujer llevara a cabo sus intenciones, una patrulla de la Guardia Civil, "la única que hay en todo Roquetas de Mar", señalan fuentes de la Benemérita, se desplazó hasta la calle Costa Blanca.

De un suicidio a una paliza

Pero lo que se encontraron en su interior era una situación muy diferente a la que alertaban en la llamada. Junto a la mujer había otros dos varones y estos propinaron una brutal paliza a los dos agentes de la Guardia Civil, intentando lanzar, incluso, a uno de ellos por el balcón de la vivienda.

Y así lo confesó, horas después, la mujer que supuestamente tenía la intención de acabar con su vida. Era todo un plan orquestado por uno de los varones: ella no quería suicidarse, lo que querían era "matar a un guardia civil". 

De este modo lo han revelado fuentes del Instituto Armado tras interrogar a la implicada, que era la dueña de la vivienda en la que ocurrieron los hechos. "Según la declaración de la testigo, uno de los autores de la paliza a los guardias civiles, el de mayor edad, fue quién orquestó todo y llamó a la Guardia Civil diciendo que en la casa había una mujer que se quería suicidar", explican fuentes policiales, que añaden: "Pero era para que los agentes acudieran al domicilio, ya que, explicó la testigo, él le manifestó en varias ocasiones que quería matar a un guardia civil e incluso había manifestado que esto lo había publicado el autor en redes sociales".

"He visto peligrar mi vida"

Así las cosas, el plan era claro: avisar de un intento de suicidio y cuando llegaran los agentes, arremeter contra ellos. Y así ocurrió. Los dos varones que había en la vivienda se refugiaron en un balcón a la espera de que los guardias civiles accedieran a él para pedirles que salieran de la vivienda y ahí fue cuando sucedió la agresión: patadas, puñetazos e incluso el intento de ritar a uno de los guardias civiles por el balcón. 

Un momento de tensión y miedo que, como explica el agente víctima del intento de homicidio, si no llega a ser por la ayuda de su compañero hubiera sido arrojado al vacío. "Nunca antes había visto peligrar mi vida como en ese momento", señala el guardia civil, quien se encuentra "bastante afectado psicológicamente" por la situación vivida en la mañana del sábado.

Y es que, a pesar de la brutalidad de los golpes y del intento de arrojar al agente por el balcón, la situación no se quedó ahí. Hasta la calle Costa Blanca se desplazó otra patrulla de la Benemérita de Roquetas y otra de Vícar, que finalmente, y tras una intensa lucha en la que recibieron varios golpes e incluso uno de los agresores rompió a patadas una puerta de un coche patrulla, los agentes lograron detener a los dos varones implicados, uno de ellos, el que intentó lanzar al guardia civil por el balcón, que ya ha sido enviado a prisión provisional.

"Sin patrullas en Roquetas"

Los hechos han vuelto a hacer levantar la voz a Jucil, asociación mayoritaria de la Guardia Civil, que lamenta la situación a la que los agentes se están viendo sometidos, "agravada por la pérdida del principio de autoridad, mientras el Ministerio del Interior no quiere reconocer la profesión de riesgo a nuestro colectivo ni dotarnos de la seguridad jurídica necesaria", defiende el secretario provincial Rafael Maldonado.

Y es que, señala Maldonado, la situación de la Guardia Civil en Roquetas es muy preocupante: "En cuanto a este caso particular cabe destacar que esta patrulla del Puesto de Roquetas de Mar, a los que Jucil ya está dando apoyo jurídico, se encontraba sola en servicio de seguridad ciudadana y que tuvo que ser auxiliada por una segunda dotación, cuya misión habitual es la vigilancia de costas y playas, no la atención de emergencias ciudadanas, siendo esta patrulla detraida del Puesto para hacer esas funciones, de no haber contado con este apoyo, podríamos estar lamentando una tragedia mayor".

Así, Maldonado denuncia: “Solo hay una patrulla de seguridad ciudadana para todo Roquetas de Mar, un municipio de más de 110.000 habitantes. Este abandono institucional deja a los guardias civiles desprotegidos y a los ciudadanos indefensos. La situación es insostenible y exige una respuesta inmediata del Ministerio del Interior”. Y añade: “No se puede seguir trabajando con tan pocos medios ni asumir servicios sin el refuerzo mínimo necesario. El Gobierno tiene que garantizar la seguridad de quienes la garantizan”.

tracking