La Voz de Almeria

Níjar

El acceso regulado en coche a las playas de Cabo de Gata registra su mínimo de los últimos seis años

A lo largo de los cien días que se ha mantenido las limitaciones, han entrado un total de 47.429 vehículos

Archivo - Playa de Mónsul, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería).

Archivo - Playa de Mónsul, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería).

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Las playas protegidas del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar situadas a poniente del barrio de San José, cuyo acceso mediante vehículo a motor está restringido para preservar el ecosistema, han registrado durante este verano su mayor descenso en la entrada de coches, furgonetas y caravanas de los últimos seis años.

A lo largo de los cien días que se ha mantenido las limitaciones durante el pasado periodo estival -del 20 de junio al 27 de septiembre-, un total de 47.429 vehículos han traspasado la barrera con la que la empresa Torres y González Díaz SL regula la entrada de particulares a las calas y playas de Mónsul, Genoveses o el Barronal, entre otras zonas del litoral bajo concesión de la Junta de Andalucía.

La cifra, que se advertía menor que otros años conforme a los avances facilitados durante el verano, supone un descenso del 5,04 por ciento con respecto al año pasado, con 2.515 accesos menos, si bien es además la más baja desde 2020.

Salvo por el repunte anotado en 2025, con 49.944 vehículos, la afluencia ha descendido progresivamente en los años pospandemia hasta este mínimo histórico. El verano de 2024 había sido hasta ahora el de menor entrada de vehículos, con 47.529 coches, si bien ese año el dispositivo contó con seis días menos que este año.

Así, los datos apuntan una media diaria de entrada de 474,2 vehículos a un aparcamiento con capacidad para acoger a un máximo de 399 coches al día que funciona en rotación, lo que indica que cada plaza, por lo que se pagan seis euros destinados a sufragar el servicio, se ocupa y libera de media al día 1,2 veces.

La regulación, que se inició en 2014 con el objetivo de preservar el ecosistema en este extremo del parque natural, ya dejó un mes de agosto que alcanzó su mínimo histórico al contabilizar la entrada de poco más de 17.000 coches, un descenso del 7,56 por ciento con respecto al mismo mes del pasado año, lo que supuso 1.395 vehículos menos que en 2025.

No obstante, la caída en las entradas durante el mes central del verano ha sido progresiva desde 2018, cuando se alcanzó una afluencia máxima en agosto de 24.800 coches. Desde entonces, las cifras han disminuido paulatinamente con ligeros repuntes solo en 2021 y 2024.

En términos medioambientales, el descenso de la afluencia con vehículos a motor implica una reducción de emisiones y polvo en los caminos no asfaltados, menos contaminación acústica y un menor riesgo de siniestros al caer la congestión en las zonas de aparcamiento que dan acceso a las calas.

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